El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha implementado la Tarjeta Rosa, un nuevo título de transporte diseñado para ofrecer tarifas reducidas a personas mayores y ciudadanos con discapacidad. Este programa es crucial para mejorar la movilidad de los colectivos más vulnerables en los 36 municipios metropolitanos, permitiendo un acceso más equitativo al transporte público.
Modalidades y requisitos económicos
La Tarjeta Rosa se presenta en dos modalidades: una gratuita, que permite viajar sin coste alguno, y otra reducida, que requiere la adquisición de la T-4, una tarjeta que ofrece diez viajes por solo 2,25 euros. Para acceder a la tarjeta gratuita, los solicitantes deben tener ingresos familiares brutos anuales inferiores a 9.240 euros, mientras que para la modalidad reducida el límite es de 18.480 euros.
Aparte de los requisitos económicos, hay variaciones en cuanto a la edad mínima para solicitarla según el municipio. En localidades como Barcelona y Badalona, se puede acceder a partir de los 60 años, mientras que en otros municipios se requiere haber cumplido los 65 años. Esta diferencia puede generar confusión entre los potenciales beneficiarios.
Nueve municipios permiten solicitar la Tarjeta Rosa desde los 60 años: Badalona, Barcelona, Castelldefels, Cornellà, L’Hospitalet, El Prat, Sant Adrià, Sant Vicenç dels Horts y Santa Coloma de Gramenet. Por otro lado, Viladecans permite su solicitud desde los 61 años y otros nueve municipios desde los 62. La mayoría exige cumplir con la edad oficial de jubilación.
Acompañantes de personas con discapacidad también pueden beneficiarse del pase sin requisitos económicos.
Además, las personas que acompañan a ciudadanos con discapacidad tienen derecho a solicitar un pase especial sin necesidad de cumplir con criterios económicos. Esto busca garantizar que quienes necesitan asistencia puedan desplazarse sin obstáculos adicionales.
La Tarjeta Rosa es válida para todos los medios de transporte dentro del área metropolitana: metro, autobuses urbanos e interurbanos, tranvías y Ferrocarrils de la Generalitat. Sin embargo, no incluye Rodalies. Los usuarios deben adquirir las T-4 en estancos o máquinas expendedoras antes de realizar sus viajes.
Cada viaje permite hasta tres transbordos dentro del tiempo estipulado.
Cada billete tiene una validez temporal que permite realizar hasta tres transbordos dentro de un período máximo de 75 minutos. Esta flexibilidad es fundamental para quienes dependen del transporte público para sus actividades diarias.
A partir del primer trimestre de 2027, se lanzará una nueva iniciativa llamada T-Social destinada a municipios fuera del AMB. Esta tarjeta será impulsada por la Asociación de Municipios para la Movilidad y el Transporte Urbano (AMTU) y beneficiará aproximadamente a unas 70.000 personas. Se espera que esta medida amplíe aún más las opciones disponibles para aquellos que requieren apoyo económico en sus desplazamientos.
T-Social permitirá viajar entre diferentes poblaciones con un único título social.
Aunque cada municipio establecerá sus propias condiciones económicas y criterios relacionados con la edad para acceder al nuevo título social, esta iniciativa representa un paso significativo hacia una mayor inclusión en el sistema de transporte catalán.
A medida que estas medidas entren en vigor tanto ahora como en el futuro cercano, se espera que mejoren notablemente las condiciones de movilidad para las personas mayores y aquellas con discapacidades en toda el área metropolitana barcelonesa.
