Un clamor por la equidad territorial
En un acto sin precedentes, más de cien alcaldes y alcaldesas de 24 comarcas catalanas se reunieron este lunes en La Panadella para exigir un nuevo modelo de gobernanza que acabe con la desigualdad entre el área metropolitana de Barcelona y el resto del territorio. Convocados por Impulsem, una formación política que busca dar voz a las realidades locales, los ediles manifestaron su preocupación por la creciente desconexión entre las decisiones tomadas en la capital y las necesidades de sus municipios.
“Catalunya no se acaba en La Panadella”, afirmaron los líderes locales en un manifiesto que planean presentar al Parlament. Este documento destaca los agravios históricos sufridos por las comarcas fuera del AMB, donde las decisiones políticas a menudo ignoran las singularidades y realidades locales. Manel Solé, alcalde de La Granja d’Escarp y secretario general de Impulsem, subrayó cómo situaciones como las restricciones de movilidad impuestas durante un temporal reciente afectan desproporcionadamente a estas áreas.
Los alcaldes denunciaron una situación crítica marcada por una infrafinanciación crónica que distorsiona los pilares fundamentales del bienestar social. “Notamos un país desequilibrado y con poca cohesión interna”, reza el manifiesto. Esta percepción se ve reforzada por el asimétrico crecimiento demográfico: mientras que algunas ciudades experimentan un aumento poblacional, muchos pueblos pequeños enfrentan despoblación y envejecimiento.
El alcalde Ramon Trullols, quien leyó el manifiesto en representación del grupo, enfatizó la necesidad urgente de abordar estos problemas para garantizar igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos catalanes. “La calidad de vida en nuestros pueblos no puede depender del tamaño o ubicación geográfica”, afirmó Trullols ante una audiencia compuesta por representantes políticos y ciudadanos preocupados.
A medida que Catalunya enfrenta desafíos complejos relacionados con su estructura territorial y social, estos alcaldes están decididos a luchar por un modelo más inclusivo que refleje verdaderamente las necesidades diversas del país. Con este acto simbólico en La Panadella, buscan no solo visibilizar sus demandas sino también iniciar un diálogo constructivo con el gobierno regional para construir una Catalunya más justa e integrada.




