Josep Xifre, alcalde de Santa Cristina d'Aro, fue denunciado administrativamente por los Mossos d'Esquadra tras dar positivo en un control de alcoholemia en la C-65 el pasado 23 de agosto. El edil ha admitido el error y ha asumido su responsabilidad.
Los Mossos d'Esquadra denunciaron administrativamente al alcalde de Santa Cristina d'Aro, Josep Xifre, por conducir su moto bajo los efectos del alcohol. El positivo se detectó en un control rutinario de tráfico en la carretera C-65, en el término municipal de este municipio del Baix Empordà.
Los hechos ocurrieron el pasado 23 de agosto, aunque no se han conocido hasta ahora. Los agentes realizaron la prueba de alcoholemia al regidor y, al comprobar que superaba el límite permitido, lo sancionaron. No ha trascendido el resultado exacto de la prueba.
Xifre ha reconocido su error en declaraciones al Diari de Girona. Según sus palabras, "es humano y se equivocó", pero "asumió su responsabilidad". El alcalde también ha querido mostrar su apoyo a este tipo de controles: "son perfectos y necesarios", ha afirmado.
"Es humano y se equivocó. Asumió su responsabilidad"
La normativa establece que la barrera entre una sanción administrativa y un delito penal está en los 0,60 miligramos de alcohol por aire espirado. Si se ha producido un accidente, el límite baja a 0,40. En este caso, al tratarse de una denuncia administrativa, la multa puede oscilar entre los 500 y los 1.000 euros, con la posible pérdida de entre cuatro y seis puntos del carné de conducir.
La noticia se ha hecho pública este sábado, 10 de octubre, coincidiendo con el puente del 12 de octubre. El Servei Català de Trànsit ha informado de que unos 543.000 coches han salido del área metropolitana de Barcelona durante estos días. Los Mossos d'Esquadra han desplegado 1.086 controles en las carreteras catalanas con 1.555 agentes para reforzar la seguridad y prevenir accidentes.
El caso del alcalde de Santa Cristina d'Aro se suma a los controles habituales de tráfico en la provincia de Girona y en el resto de Cataluña. La sanción, al ser administrativa, no conlleva pena de prisión, pero sí la pérdida de puntos y una multa económica que deberá abonar el propio Xifre.



