El alcalde Jaume Collboni anuncia el cierre preventivo de parques y jardines por riesgo de desprendimientos y caída de árboles. Los servicios municipales revisan los 300 centros educativos y a las 20 horas comunicarán si pueden reabrir con normalidad.
Las fuertes lluvias que han azotado Barcelona este fin de semana han obligado al Ayuntamiento a tomar medidas preventivas. El alcalde Jaume Collboni ha informado del cierre de todos los parques y jardines de la ciudad durante este domingo para evitar riesgos derivados de desprendimientos o caída de árboles.
La decisión se ha adoptado después de que los servicios municipales detectaran que el suelo está muy saturado y que existen zonas verdes con peligro potencial. Durante la jornada, los equipos de mantenimiento inspeccionarán el estado de los árboles y las estructuras para poder reabrir los espacios al público el lunes, siempre que las condiciones lo permitan.
En paralelo, el consistorio está revisando los 300 centros educativos de la ciudad para garantizar que puedan abrir con normalidad el lunes. Collboni ha explicado que a las 20 horas se dará a conocer la información recopilada sobre el estado de las escuelas.
"Para poder comunicar a las familias que se puede volver con normalidad a las escuelas", ha detallado el alcalde, que ha añadido que será así en la inmensa mayoría de los casos.
La lluvia también ha provocado incidencias en el suministro eléctrico. Un total de 1.400 vecinos de 9 barrios se han quedado sin luz, y el Ayuntamiento se ha puesto en contacto con Endesa para pedir una solución "rápida e inmediata".
En el ámbito sanitario, se ha registrado una incidencia en la zona de neonatos del Hospital Vall d'Hebron por inundación, aunque según Collboni no ha comportado "ninguna situación crítica" y la normalidad se irá recuperando poco a poco.
Los 15 depósitos pluviales de la ciudad han alcanzado el 100% de su capacidad, y en algunos casos la han superado. Ahora se están vaciando progresivamente los de la parte alta de la ciudad, y después se procederá a vaciar los de la parte baja.
La precipitación media registrada en la capital catalana ha sido de 147 litros por metro cuadrado, con un máximo de 203 litros por metro cuadrado en el pluviómetro del barrio de Sants. Los Bombers han recibido 903 llamadas y han realizado 145 salidas hasta las 7.30 horas.



