El plan urbanístico para ampliar la comisaría de los Mossos d'Esquadra en La Mina cuenta ya con la aprobación provisional del Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs. El proyecto prevé agrandar el recinto y reforzar la plantilla del barrio.
La sede policial se inauguró en 2003 con el objetivo de reforzar la seguridad y desestigmatizar el barrio de La Mina, en Sant Adrià de Besòs. Más de dos décadas después, el Departamento de Interior considera que sus 1.440 metros cuadrados ya no alcanzan para las necesidades operativas y de servicio público.
El plan especial urbanístico trazado por la conselleria ha recibido la aprobación provisional del Ayuntamiento de Sant Adrià, paso previo a la redacción del proyecto de obras y a su adjudicación. Según la documentación del expediente, las dimensiones del recinto se triplicarían. La ampliación sumaría 2.600 metros cuadrados repartidos en tres plantas, hasta un máximo de 3.740 metros cuadrados.
Interior defiende que la obra es indispensable para cumplir los estándares técnicos y de seguridad exigibles. El documento habla de una saturación de espacios de trabajo, de vestuarios insuficientes y de la falta de salas polivalentes. Según el mismo texto, esa situación se agrava por el incremento de efectivos previsto para esta comisaría.
«Incorporación de nuevas unidades y servicios especializados» y «aumento de dotación de personal operativo y administrativo», según el propio plan.
En el barrio, la comisaría vuelve al centro del debate tras los tiroteos y el menudeo de droga que preocupan a los vecinos. Antes del verano, los Mossos d'Esquadra se comprometieron a intensificar los controles de armas y drogas en la zona.
El plan no concreta cuántos agentes más llegarán a La Mina ni en qué fecha. Tampoco hay calendario para las obras. El Ayuntamiento de Sant Adrià lleva años reclamando al departamento más presencia policial, y una junta de seguridad extraordinaria convocada en junio volvió a poner el asunto sobre la mesa.



