El pleno municipal de Barcelona no llegó a reprobar al alcalde, Jaume Collboni, ni a la consejera de Interior, Núria Parlon, por los altercados del 24 de octubre. ERC y BComú bloquearon la iniciativa del PP, apoyada por Vox.
El pleno municipal de Barcelona no aprobó la reprobación del alcalde, Jaume Collboni, ni de la consejera de Interior, Núria Parlon, por los disturbios del 24 de octubre. ERC y BComú evitaron que la propuesta saliera adelante, pese al respaldo de Vox a la iniciativa.
La moción, presentada por el PP y transaccionada con Junts, cargaba contra la falta de previsión y la insuficiencia de los dispositivos preventivos de seguridad desplegados ante los graves altercados de la capital catalana.
«Lo que pasó el 24 de octubre en nuestra ciudad fue gravísimo. Lo peor es que ustedes sabían lo que iba a pasar».
Con esas palabras, Daniel Sirera, líder del PP en Barcelona, reconoció el «buen trabajo policial» de aquel sábado, aunque sostuvo que los disturbios podrían haberse evitado con un dispositivo de seguridad como el que reclamaba su formación. Sirera pidió además la dimisión del teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, y de la edil de Comercio, Raquel Gil.
Desde Junts, Jordi Martí Galbis criticó que el gobierno municipal no actuara pese a conocer un riesgo que, según él, ya se había visto en Francia. Preguntó también cómo se compensarán las pérdidas de los comercios que cerraron el 31 de octubre por prevención.
Liberto Senderos, de Vox, atribuyó lo ocurrido al fracaso de las políticas migratorias, que a su juicio han confundido integración con permisividad.
Desde ERC, Jordi Coronas condenó «con contundencia los altercados», pero restó valor a las reprobaciones y las calificó de pura gesticulación política. En BComú, la edil Jess González acusó al PP, Junts y Vox de confundir la seguridad con más policía, más vigilancia y más castigo, y defendió abordar el problema desde otras vías.
El balance del dispositivo policial contra los llamamientos conocidos como Blocus arroja, según las cifras publicadas, 1.400 identificados, 127 denuncias y tres detenidos. Para los vecinos y los comerciantes del centro, la discusión sobre las compensaciones sigue abierta en el consistorio.



