Los disturbios del sábado en Barcelona dejan 130 detenidos, 74 de ellos menores. La consellera Núria Parlon exige a WhatsApp y Telegram que cierren los grupos de convocatoria.
Según publica moncloa.com, los disturbios del sábado en Barcelona han dejado 130 detenidos, de los que 74 son menores de edad, según el balance que maneja el Departamento de Interior de la Generalitat. La consellera Núria Parlon pidió este lunes a WhatsApp y Telegram que cierren los grupos donde se organizan las concentraciones y que colaboren en identificar a quienes los promueven.
Parlon señaló a TikTok como el punto de entrada de la convocatoria, difundida con identidades camufladas y que derivaba a los jóvenes hacia grupos masivos de mensajería. Lo dijo en Manresa, con una fecha marcada: el sábado 31 de octubre. El Departamento habla de sabotaje, pillaje y ataques a la policía, no de una manifestación, y anuncia «tolerancia cero».
Los Mossos d'Esquadra han reclamado a las plataformas que identifiquen a los impulsores de los mensajes masivos y cierren los grupos que incitan a la violencia. La responsabilidad, en su planteamiento, no es solo de un canal de difusión, sino también de las tecnológicas.
La convocatoria, firmada por un grupo anónimo llamado Blocus, se extendió con un código QR que llevaba a los chats con instrucciones concretas: vestir de negro, taparse la cara y llevar material pirotécnico si era posible. Citaba también Madrid y otras grandes ciudades, bajo un lema sobre la calidad de la enseñanza institucional que toma como referencia el movimiento estudiantil francés Lycées Indignés.
El efecto ya se ha notado fuera de la capital. Los Mossos identificaron el domingo a pequeños grupos de jóvenes en Granollers, en el Vallès Oriental, y en Girona, donde había encuentros similares. Para el vecino de estas ciudades, el riesgo es que el patrón se repita el 31-O en varios puntos a la vez, en plena noche de Halloween.
Desde el punto de vista jurídico, la petición a las plataformas es de colaboración y no una orden de cierre. Según el propio planteamiento policial, retirar un grupo o ceder los datos de sus administradores suele requerir una orden judicial, y el cifrado de extremo a extremo de WhatsApp y el hecho de que Telegram opere fuera de la Unión Europea complican la tarea. El Reglamento de Servicios Digitales obliga a retirar contenidos ilícitos, aunque el límite lo fija el Código Penal.
Hay que recordar que Barcelona ya vivió escenas parecidas en febrero de 2021, tras el encarcelamiento de Pablo Hasél. La diferencia ahora está en la escala del reclutamiento y en la edad de los participantes. Para el comercio del centro, cada episodio de este tipo supone robos con fuerza, un daño que el balance oficial ya recoge.
El próximo punto de atención tiene fecha: el sábado 31 de octubre, con un despliegue policial que Interior prepara para varias ciudades. Quienes vivan o trabajen en el centro o en las localidades del área metropolitana deben seguir los avisos oficiales de los Mossos d'Esquadra durante esa noche.



