Joan Costa, jefe de los Mossos de tráfico en Girona, revela que las aplicaciones como Waze han reducido la efectividad de los controles. La policía ahora implementa estrategias dinámicas para mejorar la vigilancia.
Las aplicaciones móviles han cambiado la forma en que se realizan los controles de tráfico. Joan Costa, jefe de los Mossos d’Esquadra en Girona, ha señalado que el uso generalizado de navegadores como Google Maps y Waze ha hecho que muchos conductores eviten los puntos de control policial. Esta situación ha llevado a la policía a replantear sus tácticas para garantizar una vigilancia efectiva en las carreteras gerundenses.
Según Costa, cuando un conductor detecta un control policial o ve a agentes preparándolo, puede avisar a otros usuarios a través de estas aplicaciones. Esto permite que muchos eviten pasar por esos puntos, especialmente durante controles relacionados con el consumo de alcohol y drogas.
“Antes podías estar haciendo el control cuatro horas porque iba pasando la gente y no había problema. Ahora, a los diez minutos todo el mundo se avisa”, explica.
La respuesta del cuerpo policial ha sido implementar controles dinámicos, donde solo uno de varios puntos señalados tiene agentes presentes. Esta estrategia busca confundir a quienes intentan esquivar las inspecciones. Además, Costa advierte sobre un aumento en el número de conductores que optan por carreteras secundarias tras haber consumido alcohol, lo que incrementa el riesgo de accidentes en vías menos seguras.
A pesar del desafío que representan estas tecnologías para la vigilancia tradicional, Costa también reconoce su valor en otros aspectos operativos. Las modernas “cajas negras” instaladas en muchos vehículos permiten a los Mossos acceder a información crucial durante la investigación de accidentes. Estos dispositivos registran datos como velocidad y maniobras realizadas antes del siniestro.
“Esto facilita mucho nuestro trabajo al reconstruir lo sucedido”, comenta Costa. Este avance tecnológico ha permitido resolver casos con mayor precisión y rapidez comparado con años anteriores cuando tales herramientas no estaban disponibles.
Costa se prepara para su jubilación después de 29 años al frente del tráfico y 36 años en total dentro del cuerpo policial. A lo largo de su carrera, ha sido testigo del cambio significativo en las condiciones laborales y la seguridad vial. “La seguridad ha aumentado indiscutiblemente tanto en vehículos como en carreteras”, afirma.
El próximo verano se intensificarán las vigilancias cerca de la Costa Brava y durante festividades clave como Sant Joan, donde históricamente se registra un aumento notable en incidentes relacionados con el alcohol.
A medida que avanza hacia su retiro, Costa reflexiona sobre lo más difícil del trabajo: comunicar muertes por accidentes viales a familiares afectados. “Es parte del trabajo, pero nunca puedes acostumbrarte”, concluye mientras se prepara para colgar el uniforme.
Para aquellos interesados en conocer más sobre cómo funcionan estos nuevos sistemas o cómo evitar problemas al volante este verano, es recomendable mantenerse informado sobre las actualizaciones locales relacionadas con controles y seguridad vial.
