La comisión de Seguridad Vial del Congreso ha solicitado al Ministerio de Transportes que retire el topónimo 'Lérida' de la señalización vial. La medida busca garantizar el uso del nombre oficial desde 1992.
La comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados ha tomado una decisión significativa al solicitar al Ministerio de Transportes la eliminación del topónimo ‘Lérida’ en toda la señalización vial, reemplazándolo por ‘Lleida’, que es la nomenclatura oficial desde 1992. Esta propuesta fue impulsada por la diputada Inés Granollers, representante de ERC, y recibió el apoyo de varios partidos, incluyendo Junts, PSOE y Sumar. El PP se abstuvo mientras que Vox se opuso a la iniciativa.
Granollers argumentó que esta medida no es meramente estética ni política, sino un paso necesario para asegurar que las administraciones públicas respeten la legislación vigente sobre denominaciones oficiales. “Es fundamental que toda señalización pública refleje correctamente el nombre establecido”, afirmó.
La proposición no solo pide retirar el término ‘Lérida’, sino también realizar un inventario exhaustivo de todos los rótulos viales que aún utilizan esta denominación obsoleta. Además, se solicita establecer un calendario público para llevar a cabo estas sustituciones y garantizar que cualquier nueva señalización utilice exclusivamente ‘Lleida’.
Esta situación ha sido considerada por ERC como una anomalía que debe ser corregida. Desde la aprobación en 1992 de la Ley 2/1992, donde se formalizó el cambio a ‘Girona’ y ‘Lleida’, este asunto ha permanecido en el debate público debido a su relevancia cultural e histórica.
A lo largo de los años, diversas iniciativas han intentado abordar este tema sin éxito significativo. Sin embargo, con esta reciente propuesta legislativa, parece haber un renovado compromiso por parte del Congreso para resolverlo definitivamente.
El cambio no solo afecta a las carreteras nacionales; también tiene implicaciones para la identidad cultural y social de Lleida. La persistencia del antiguo nombre puede ser vista como un símbolo de resistencia al reconocimiento pleno del patrimonio local.
A medida que avanza este proceso legislativo, los ciudadanos pueden esperar ver cambios visibles en las señales viales en un futuro cercano. Para aquellos interesados en seguir el progreso de esta iniciativa o participar en debates sobre identidad local y cultura regional, se recomienda estar atentos a las actualizaciones del Ministerio de Transportes y las sesiones futuras del Congreso.





