jueves, 1 de octubre de 2026Cataluña 26°/ 21°Gasolineras

Última hora

Una familia recupera su hogar tras fallo judicial en Sant Adrià

Una juez permite a una familia volver a ocupar su piso desalojado en Sant Adrià tras denegar un nuevo desalojo.

Jordi Cubarsi
Jordi Cubarsi
· 3 min de lectura

Una juez de Badalona ha permitido que una familia vuelva a ocupar un piso desalojado en la Rambla de la Mina. La decisión resalta la falta de alternativas habitacionales para los afectados.

Una familia de la Mina ha logrado recuperar su hogar tras un fallo favorable de una juez de Badalona, quien denegó el desalojo solicitado por el Consorci de la Mina. El incidente ocurrió el pasado 18 de junio, cuando la familia fue desalojada y, horas después, volvió a ocupar el mismo piso. La magistrada argumentó que no existen motivos urgentes para proceder con el desalojo y que la situación del hogar es vulnerable, lo que hace necesaria una alternativa habitacional adecuada.

El Consorci de la Mina busca vaciar varios bloques en esta área para realojar a las familias del edificio Venus, que se prevé será demolido en 2028 como parte de un ambicioso proyecto urbanístico. Sin embargo, hasta finales de año se espera que se produzcan hasta 58 desalojos en total. En este contexto, los vecinos han comenzado a organizarse y movilizarse para exigir soluciones.

La juez subrayó que no hay evidencia suficiente para considerar inminente el realojo del edificio Venus y calificó como “desproporcionada” la medida contra Samira y sus dos hijos. Esta joven madre había estado solicitando un alquiler social durante años sin éxito. Su situación refleja una problemática más amplia: muchas familias vulnerables enfrentan dificultades para acceder a viviendas asequibles.

A pesar del fallo judicial, las tensiones continúan en la zona. Tras los primeros desalojos, algunos vecinos se concentraron en la plaza de la Vila exigiendo ser atendidos por la alcaldesa Filo Cañete. Las protestas han sido intensas y han incluido insultos hacia los administradores del Consorci.

El caso ha puesto sobre la mesa cuestiones críticas sobre vivienda y derechos humanos en Sant Adrià. Históricamente, esta área ha enfrentado desafíos relacionados con ocupaciones y políticas habitacionales deficientes. En comparación con otras ciudades europeas donde se han implementado políticas efectivas para abordar estas crisis, Sant Adrià parece estar rezagada.

La jueza también hizo hincapié en que el Consorci es considerado un gran tenedor debido al volumen de propiedades bajo su gestión, lo cual implica responsabilidades adicionales hacia los inquilinos vulnerables como Samira.

A medida que avanza este conflicto legal y social, queda claro que las soluciones habitacionales deben ser prioritarias para evitar más situaciones similares. Los vecinos afectados continúan luchando por sus derechos mientras esperan respuestas concretas por parte del Ayuntamiento y otras instituciones involucradas.

Jordi Cubarsi

Escrito por

Jordi Cubarsi

Viral en la red