Una manifestación en Roda de Berà el 31 de julio busca rechazar las pantallas acústicas propuestas por ADIF. Los vecinos exigen soluciones efectivas para el paso de trenes de mercancías.
La comunidad de Roda de Berà se prepara para una manifestación el próximo 31 de julio a las 11:00 horas en la plaza del Cantàbric, donde los vecinos expresarán su rechazo a la instalación de pantallas acústicas a lo largo del trazado ferroviario que conecta Tarragona con Calafell. Esta protesta surge tras la negativa por parte de ADIF a considerar las alegaciones presentadas por los ciudadanos, quienes argumentan que estas estructuras, que alcanzan entre cuatro y cinco metros de altura, generan un impacto visual y paisajístico significativo. La convocatoria ha sido organizada por un grupo local que denuncia la falta de atención a sus preocupaciones sobre el proyecto ferroviario. Según los organizadores, la instalación no solo afectará la estética del entorno, sino que también perpetuará un modelo ferroviario considerado obsoleto y perjudicial para el desarrollo local. La plataforma Mercancías por el Interior respalda esta movilización, señalando que las pantallas son una solución temporal que oculta problemas más profundos relacionados con el transporte ferroviario. En lugar de abordar estos desafíos estructurales, los vecinos piden al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible alternativas viables para desviar el tráfico de mercancías hacia corredores interiores menos invasivos. Este tipo de protestas no son nuevas en España; hace unos años, comunidades cercanas a otras líneas ferroviarias también se manifestaron contra proyectos similares debido al impacto ambiental y social que generaban. La manifestación del viernes busca ser una voz unificada contra lo que consideran una decisión unilateral e insensible por parte del gobierno y ADIF. Los organizadores esperan una gran participación para mostrar el fuerte rechazo social hacia esta actuación y demandar cambios significativos en la planificación ferroviaria local.




