El Ayuntamiento de L'Hospitalet ha aprobado el proyecto para reformar el mercado de Collblanc, con un presupuesto de 1.930.000 euros. La obra se desarrollará en varias fases y ha generado controversia entre los paradistas exteriores.
La remodelación del mercado de Collblanc, uno de los más emblemáticos y grandes de la zona metropolitana de Barcelona, ha recibido luz verde por parte del gobierno local de L’Hospitalet. Con un presupuesto que asciende a 1.930.000 euros, este proyecto busca modernizar las instalaciones y resolver problemas estructurales, como la presencia de amianto en las paradas exteriores. La aprobación definitiva se produjo tras desestimar todas las alegaciones presentadas por la Asociación de Paradas Exteriores, que expresaron su preocupación sobre cómo afectará la reforma a sus negocios.
La reforma se llevará a cabo en tres fases. En la primera etapa, cuatro comercios interiores serán reubicados a una zona más activa del mercado, lo que permitirá crear un espacio abierto al público. Posteriormente, las paradas exteriores serán trasladadas al interior en tramos para facilitar el desmontaje y renovación de las estructuras actuales. Finalmente, se procederá a la remodelación interior y al diseño de nuevos servicios.
A pesar del avance del proyecto, los paradistas han manifestado su descontento. Pilar Andrés, presidenta de la Asociación, afirmó que “moriremos si vamos dentro” refiriéndose a su temor por perder clientela y viabilidad económica si son obligados a trasladarse al interior durante las obras. Las alegaciones rechazadas incluían demandas por compensaciones económicas y condiciones adecuadas para sus paradas provisionales.
El concejal José Antonio Alcaide defendió el plan argumentando que está diseñado para minimizar el impacto sobre los comerciantes durante el proceso: “Esto supondrá mayor tiempo de ejecución, pero menor tiempo de provisionalidad”, explicó Alcaide.
Históricamente, el mercado fue inaugurado en 1932, diseñado por el arquitecto municipal Ramon Puig i Gairalt. Desde entonces ha sido un punto neurálgico para los habitantes del barrio y visitantes debido a su cercanía con Barcelona y lugares icónicos como el Camp Nou.
A medida que avanza este ambicioso proyecto, queda claro que no solo se trata de una simple remodelación; es una cuestión vital para muchos comerciantes locales que dependen del flujo constante de clientes en esta área densamente poblada.
Los interesados tienen un mes para presentar recursos contra esta decisión ante el ayuntamiento o hasta dos meses si optan por llevarlo a instancias judiciales. Mientras tanto, los vecinos pueden esperar ver cómo evoluciona este importante cambio en su comunidad.




