Un proyecto ambicioso para revitalizar el Baix Llobregat
La multinacional Roca, conocida por su legado en la fabricación de equipamientos para baños, está a punto de dar un giro significativo a su historia en el Baix Llobregat. Con una inversión de 250 millones de euros, se planea la creación de un nuevo barrio que albergará 2.730 viviendas, 1.260 de ellas protegidas, en una iniciativa que busca no solo revitalizar la zona, sino también integrar elementos naturales y mejorar la movilidad entre Gavà y Viladecans.
El proyecto incluye la renaturalización de dos rieras que han estado soterradas durante décadas: la riera de Sant Llorenç y el Torrent de Can Preses. Este enfoque no solo permitirá recuperar espacios verdes, sino que también ayudará a gestionar el agua para usos como el riego, contribuyendo así a mitigar el efecto isla de calor en la región.
“El agua será un elemento vertebrador en este nuevo barrio”, afirmó Miquel Àngel Munar, director general de Roca Group en Europa, Oriente Medio y África. La creación de un parque de 7,36 hectáreas será uno de los puntos centrales del desarrollo urbano.
Una parte esencial del proyecto es la construcción de un puente que facilitará el tránsito peatonal y ciclista sobre las vías del tren. “Esto aliviará significativamente el tráfico durante las horas punta”, destacó Olga Morales, alcaldesa de Viladecans. Esta infraestructura no solo mejorará la movilidad local, sino que también simboliza una nueva era para ambas ciudades.
Aparte del componente residencial, se destinará aproximadamente 60% del suelo a actividades económicas. Roca planea reubicar su sede principal en esta área renovada e introducir nuevas tecnologías relacionadas con la construcción industrializada. A pesar del cambio en las actividades económicas, se espera mantener los puestos laborales actuales.
El proyecto ha recibido ya luz verde por parte del Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) y ha sido aprobado recientemente por la comisión territorial de urbanismo de la Generalitat de Catalunya. Se anticipa que los trabajos comiencen dentro de dos años tras completar los proyectos definitivos necesarios para iniciar esta transformación urbana.
Damià Calvet, vicepresidente del AMB, describió este desarrollo como una “nueva centralidad” que responde a las necesidades habitacionales y económicas actuales. Además, tanto Gavà como Viladecans están preparándose para recibir nuevos equipamientos públicos relacionados con formación y actividades económicas generadas por este ambicioso plan.




