La firma de un protocolo entre Sant Adrià y Barcelona refuerza la colaboración para proyectos urbanos. La creación de una Comisión Mixta permitirá coordinar iniciativas clave en el eje del Besòs.
Un nuevo capítulo en la transformación urbana de Sant Adrià de Besòs se ha escrito con la reciente firma de un protocolo de colaboración entre su alcaldesa, Filo Cañete, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Este acuerdo establece una Comisión Mixta permanente que busca coordinar los grandes proyectos urbanísticos, económicos y sociales que afectan a ambos municipios. La iniciativa es crucial para consolidar a Sant Adrià como uno de los principales motores del desarrollo metropolitano.
Nuevos polos de conocimiento e innovación
Uno de los proyectos más ambiciosos bajo esta nueva colaboración es la ampliación del Campus Diagonal Besòs. Esta expansión transformará el campus en un centro neurálgico para la innovación y la actividad económica, con planes para construir un nuevo equipamiento público, una residencia universitaria y más de 20.000 metros cuadrados destinados a zonas verdes. En total, el área abarcará 7,7 hectáreas, ofreciendo hasta 150.000 metros cuadrados edificables.
Catalunya Media City: un referente internacional
Aparte del campus, otro proyecto emblemático es la transformación del antiguo espacio industrial conocido como las Tres Chimeneas. El futuro Catalunya Media City se convertirá en un centro internacional para la industria audiovisual y digital, incluyendo una operación urbanística que prevé construir 1.783 viviendas, 714 de ellas protegidas. Además, se desarrollarán equipamientos públicos y locales comerciales junto a un gran parque litoral que conectará el mar con el parque fluvial del Besòs.
Aumento en movilidad y sostenibilidad
No solo se trata de desarrollo económico; también hay planes significativos para mejorar la movilidad en la zona. Se contempla la prolongación del Trambesòs y nuevas pasarelas peatonales sobre las vías del tren, así como intervenciones destinadas a eliminar barreras urbanas generadas por infraestructuras existentes como la línea ferroviaria o la Ronda Litoral.
Pilares económicos sólidos para atraer inversiones
Sant Adrià no solo está enfocada en su transformación física; también busca fortalecer su base económica. Los polígonos industriales compartidos con Barcelona abarcan unas 175 hectáreas, albergando cerca de 750 empresas que generan alrededor de 13.000 puestos de trabajo. Esta proximidad a proyectos estratégicos como Sagrera o 22@ coloca a Sant Adrià en una posición privilegiada para atraer inversiones vinculadas a sectores emergentes como la economía circular o tecnología avanzada.
Diversificación ambiental y social en marcha
A nivel ambiental, tanto Barcelona como Sant Adrià están comprometidas con transformar sus frentes marítimos. Mientras Barcelona destina más de 100 millones de euros a su fachada marítima, Sant Adrià impulsa el proyecto ReViuBesòs con una inversión inicial de 2,7 millones euros, financiados mayormente por fondos europeos. Este proyecto tiene como objetivo recuperar espacios naturales y mejorar la biodiversidad local.
A medida que avanza esta transformación urbana también se están realizando importantes inversiones superiores a los 500 millones euros, centradas en regenerar barrios históricamente desfavorecidos como La Mina y Besòs-Maresme. Estas actuaciones buscan mejorar el espacio público y aumentar las oportunidades económicas para sus residentes.
No cabe duda que este acuerdo marca un antes y un después en cómo ambas ciudades abordarán sus desafíos metropolitanos conjuntos.
A medida que estos proyectos avanzan hacia su ejecución, queda claro que Sant Adrià está dejando atrás su imagen periférica para convertirse en un actor central dentro del nuevo eje económico y urbano del Besòs. La colaboración entre estos dos municipios podría ser clave no solo para su futuro inmediato sino también para establecer modelos replicables en otras áreas metropolitanas.




