Un paso decisivo en la lucha por la memoria histórica
La ciudad de Tortosa, en Tarragona, ha dado un nuevo giro en su prolongada batalla por el desmantelamiento del controvertido monumento franquista que ha estado en el centro de un intenso debate social y político. La reciente resolución del Juzgado Contencioso Administrativo número 2 de Tarragona ha levantado la suspensión sobre el procedimiento relacionado con la legalidad de la licencia de obras municipal, lo que abre una puerta a reanudar los trabajos para retirar el monolito.
Sin embargo, las medidas cautelares que habían detenido la retirada desde julio de 2021 permanecen vigentes, lo que significa que aún queda camino por recorrer antes de que se pueda llevar a cabo el desmantelamiento definitivo. Esta situación ha sido objeto de interpretación tanto por parte del Ayuntamiento como del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), quienes han aclarado los términos del fallo.
El recurso presentado por Corembe, un colectivo que defiende la permanencia y reinterpretación del monumento, había llevado a una suspensión en diciembre de 2021 mientras se resolvían otros recursos relacionados con su descatalogación. A pesar de haber sido desestimados estos recursos, tanto la Generalitat como el consistorio solicitaron al tribunal reanudar el caso, lo cual se ha logrado parcialmente con esta nueva resolución.
A pesar del avance judicial, las entidades ultraderechistas siguen activas. El TSJC ya había desestimado sus recursos contra la modificación urbanística necesaria para proceder con la retirada. Sin embargo, estas organizaciones continúan buscando formas legales para frenar el proceso.
La alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, ha expresado su satisfacción ante este desarrollo y ha reiterado su compromiso con la Comisión por la Retirada de los Símbolos Franquistas. “Estamos esperanzados en que pronto se dicte sentencia y podamos finalmente avanzar hacia una Tortosa más justa”, afirmó Lleixà. Este compromiso fue reafirmado durante su investidura y es visto como un reflejo del deseo ciudadano por cerrar heridas históricas.
Desde el Departament de Justícia i Qualitat Democràtica también se han mostrado optimistas, considerando este levantamiento como un paso crucial para abordar el fondo del asunto. Se espera que en breve se apruebe una nueva ley sobre memoria democrática que facilitará gestionar no solo este monumento sino otros símbolos relacionados con el franquismo en Cataluña.
A medida que avanza este proceso judicial, los ciudadanos observan atentamente cómo se desarrollan los acontecimientos. La lucha por erradicar vestigios del pasado franquista es parte integral no solo del paisaje urbano sino también del tejido social actual. Con cada decisión judicial tomada, Tortosa da pasos hacia adelante en su búsqueda por reconciliarse con su historia y construir un futuro más inclusivo.




