Un incendio en la línea 1 del metro de Barcelona causó 137 heridos por inhalación de humo. El incidente, ocurrido durante la tarde del lunes, generó pánico entre los pasajeros y una rápida respuesta de los servicios de emergencia.
Un grave incidente tuvo lugar ayer en la línea 1 del metro de Barcelona cuando un incendio, provocado por un revestimiento desprendido sobre la catenaria, dejó a 137 pasajeros heridos por inhalación de humo. El fuego se desató alrededor de las seis menos veinte de la tarde mientras el tren circulaba entre las estaciones Clot y Glòries. A pesar del susto y el caos, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha informado que el servicio se reanudó con normalidad al día siguiente.
El conductor del tren fue quien detectó las llamas y tomó la decisión crucial de frenar a solo 50 metros del fuego. Inmediatamente alertó al centro de control, que activó a los bomberos. Sin embargo, debido a la densa nube de humo que invadió rápidamente los vagones, muchos pasajeros optaron por abrir las puertas y escapar hacia el túnel. Algunos corrieron hacia Glòries mientras otros se dirigieron hacia Clot.
La situación se tornó caótica no solo dentro del tren sino también en los andenes. Los viajeros que esperaban en Glòries vieron llegar a sus compañeros cubiertos de hollín y aterrorizados, lo que provocó pánico generalizado. Mientras tanto, 39 personas fueron trasladadas a hospitales cercanos como Sant Pau y Sagrat Cor para recibir atención médica urgente.
Los primeros equipos de bomberos llegaron rápidamente al lugar para extinguir el fuego y ayudar a evacuar a los afectados. En total, cerca de 300 personas estaban presentes en el metro durante el incidente; casi la mitad resultaron heridas. La plaza de las Glòries se transformó en un improvisado hospital donde decenas recibieron oxígeno mientras recuperaban el aliento tras su angustiosa experiencia.
Las labores para extinguir el fuego concluyeron aproximadamente dos horas después del inicio del incendio. Posteriormente, TMB inició trabajos nocturnos para reparar los daños causados en la catenaria y restablecer así el servicio habitual lo más pronto posible. El consejero delegado Xavier Flores estuvo presente desde un primer momento para supervisar las operaciones.
Este tipo de incidentes no son nuevos en la historia del transporte público barcelonés; sin embargo, la magnitud del evento ha llevado a cuestionar aún más las medidas preventivas implementadas hasta ahora. En comparación con incidentes anteriores donde se registraron menos heridos o daños menores, este evento resalta una necesidad urgente por mejorar protocolos ante emergencias.
A medida que avanza la investigación sobre las causas exactas del incendio y cómo prevenir futuros incidentes similares, es fundamental que los usuarios estén informados sobre alternativas para desplazarse por la ciudad mientras se restablece completamente el servicio habitual.
