El PSC denuncia que el Ayuntamiento ha renunciado a importantes ayudas para proyectos locales. La falta de planificación y organización del gobierno actual es la causa principal de esta pérdida económica.
Más de 173.000 euros en subvenciones han sido perdidos por el Ayuntamiento de Arenys de Mar, según un informe del PSC que critica la gestión del equipo liderado por Estanis Fors, del partido Junts. Esta situación se debe a una serie de decisiones políticas que han llevado a una deficiente planificación y organización dentro del consistorio. Entre las ayudas no aprovechadas se encuentran 113.652,18 euros destinados a la restauración del Rial de la Serp y 59.457 euros para el Museu Mollfulleda de Mineralogía.
El candidato socialista a la alcaldía, David Ramírez, ha declarado que “cuando una decisión política acaba saturando los servicios municipales hasta el punto de perder una subvención tan significativa, no se trata solo de un problema administrativo; es un claro ejemplo de mala planificación que afecta a todos los ciudadanos”. En el caso específico del Museu Mollfulleda, el Ayuntamiento ya había recibido un anticipo y ahora deberá devolver más de 42.000 euros, incluyendo intereses por demora.
La crítica hacia la administración municipal también abarca las irregularidades en la contratación pública. Un informe financiero correspondiente al año 2025 revela que el 94% de los contratos menores analizados presentan incumplimientos con respecto a la normativa vigente. Esto incluye el uso reiterado de contratos menores para cubrir necesidades recurrentes sin seguir los procedimientos adecuados.
Para abordar estas deficiencias, el PSC ha propuesto crear una unidad específica dedicada a la contratación y establecer una planificación anual para las necesidades municipales. Estas medidas son vistas como urgentes para mejorar la transparencia y eficiencia en la gestión pública.
Ramírez ha exigido al gobierno local explicaciones sobre las causas detrás de estas pérdidas económicas y ha instado a reforzar el área medioambiental así como implementar las recomendaciones formuladas por la Intervención municipal. “Arenys no puede normalizar perder subvenciones ni pagar intereses por demoras”, enfatizó Ramírez, abogando por una administración más rigurosa en su manejo financiero.
La situación actual recuerda otros episodios similares en diferentes localidades donde problemas administrativos han llevado a pérdidas significativas en fondos públicos destinados al desarrollo local. La falta de seguimiento adecuado puede resultar costosa no solo económicamente sino también en términos sociales, afectando directamente proyectos que benefician a toda la comunidad.
Los ciudadanos esperan respuestas claras sobre cómo se gestionarán estos recursos en el futuro y qué medidas se tomarán para evitar situaciones similares. La próxima reunión del consejo municipal será clave para conocer las acciones concretas que se implementarán tras estas críticas públicas.
