El líder de Junts, Jordi Martí, ha comenzado su precampaña en Sants-Montjuïc, donde promete un cambio ante la gestión actual. Su objetivo es recuperar la alcaldía en las elecciones de mayo de 2027.
La carrera hacia la alcaldía de Barcelona se intensifica con el lanzamiento oficial de la precampaña de Jordi Martí, líder del partido Junts. Este sábado, Martí eligió el distrito de Sants-Montjuïc para dar inicio a su cruzada política, un lugar que tiene un significado especial para él, ya que fue concejal en esta área durante el mandato de CiU entre 2011 y 2015. En ese periodo, el partido gobernó hasta ser despojado del poder por Ada Colau y posteriormente por un pacto que dejó a Junts fuera del juego electoral a pesar de haber ganado las elecciones en 2023.
Con las elecciones municipales programadas para el 23 de mayo de 2027, Martí no quiere dejar nada al azar. “Hay partido y no hay nada decidido”, afirmó durante su discurso inaugural. Acompañado por el secretario general del partido, Jordi Turull, comenzó a llenar Sants-Montjuïc con carteles y folletos que destacan sus propuestas y critican la gestión del actual alcalde Jaume Collboni.
Martí ha prometido abordar temas cruciales como el precio de la vivienda, la inseguridad y el uso del catalán en los comercios. Estos son asuntos que han resonado fuertemente entre los ciudadanos barceloneses y que él considera prioritarios. En este sentido, recordó cómo durante su tiempo como concejal tuvo que enfrentar desafíos significativos como el desalojo de Can Vies, una situación que marcó profundamente su carrera política.
El candidato también anunció una conferencia programada para el próximo 7 de octubre, donde presentará formalmente su proyecto político y sus propuestas para mejorar Barcelona. Esta estrategia busca conectar directamente con los ciudadanos e involucrarlos en su visión para la ciudad.
En sus declaraciones recientes, Martí no ha escatimado críticas hacia el gobierno actual del PSC. A principios de septiembre, tras regresar del verano, expresó su preocupación por lo que considera una falta de respuesta ante problemas urgentes como los incendios en el parque natural de Collserola o los aumentos en delitos violentos. “La ciudadanía necesita respuestas efectivas”, subrayó.
Este enfoque directo podría ser clave para captar votantes descontentos con la administración actual. Históricamente, las elecciones municipales han sido un campo fértil para cambios significativos; por ejemplo, en 2015 se produjo un giro radical cuando Ada Colau asumió la alcaldía tras años dominados por CiU.
A medida que se acerca la fecha electoral, será crucial observar cómo evoluciona esta contienda entre candidatos y qué estrategias implementarán para atraer a los votantes barceloneses. La campaña promete ser intensa y llena de debates sobre cómo mejorar una ciudad marcada por retos sociales y económicos complejos.
