El Departament d’Agricultura inicia batidas masivas para reducir la población de conejos que amenaza cosechas en Tarragona y Lleida. La medida busca frenar los daños en fincas agrícolas.
La alta densidad de conejos salvajes en las comarcas de Tarragona y Lleida ha llevado al Departament d’Agricultura a implementar un plan de choque que incluye batidas masivas. El conseller Òscar Ordeig anunció esta iniciativa tras una reunión urgente con organizaciones agrícolas, donde se comprometió a destinar recursos públicos hasta resolver el problema que pone en riesgo la continuidad de muchas explotaciones agrícolas. «Actuaremos hasta que no queden conejos», afirmó Ordeig, subrayando la gravedad de la situación.
Las batidas se llevarán a cabo en colaboración con los payeses, quienes identificarán las áreas más afectadas por la sobrepoblación del mamífero. Las comarcas del Segrià y Urgell han sido designadas como prioritarias debido a los altos niveles de daño reportados. Según datos recientes, se han cazado 276.000 conejos en los últimos seis meses sin lograr disminuir significativamente su densidad, que se estima supera el medio millón.
Pere Roqué, líder de Asaja Catalunya, advirtió sobre el desafío que representa controlar esta población: «Estamos hablando de más de 190 conejos por kilómetro cuadrado«, una cifra alarmante considerando que solo entre enero y marzo del año pasado se cazaron 26.000. La falta de medidas efectivas durante años ha complicado aún más la situación actual.
Aparte del problema inmediato relacionado con los conejos, también surgieron preocupaciones sobre las zonas ZEPA (Zonas Especiales de Protección para Aves). Los agricultores han criticado al Govern por ignorar sus necesidades durante dos décadas. En respuesta a estas inquietudes, el Ejecutivo ha prometido activar ayudas por valor de siete millones de euros para compensar a los payeses más afectados.
A pesar del compromiso del Govern, las organizaciones agrícolas habían planeado movilizaciones para este fin de semana coincidiendo con la operación salida de agosto; sin embargo, el anuncio del plan ha desactivado temporalmente estas acciones. Las asambleas programadas permitirán decidir si se levantan o no las protestas previstas.
Históricamente, Catalunya ha enfrentado problemas similares relacionados con plagas agrícolas; sin embargo, nunca antes había alcanzado tal nivel crítico como el actual. En comparación, hace una década las poblaciones estaban controladas mediante programas regulares que incluían cacerías organizadas y campañas informativas para agricultores.
A medida que avanza este nuevo plan, será crucial observar cómo afecta a las cosechas y si realmente logra estabilizar la población de conejos en las áreas críticas. Los agricultores esperan resultados inmediatos antes del inicio del ciclo agrícola clave en otoño.
