Una agencia de viajes en L'Escala es objeto de una investigación por parte de los Mossos d'Esquadra tras recibir denuncias de al menos 200 familias afectadas. Los clientes se quedaron sin vacaciones y sin reembolsos.
La situación ha tomado un giro alarmante para cientos de familias que confiaron en una agencia de viajes ubicada en L’Escala, Girona. Los Mossos d’Esquadra han iniciado una investigación tras recibir denuncias que apuntan a un posible caso de estafa. Según testimonios, alrededor de 200 familias se han visto afectadas, quedándose sin sus vacaciones soñadas y sin la devolución del dinero pagado por sus viajes.
El problema comenzó cuando varios clientes intentaron cancelar sus reservas y no obtuvieron respuesta ni reembolso. Este fin de semana, algunos se encontraron en el aeropuerto, listos para volar, solo para descubrir que la agencia no había emitido los billetes necesarios. Otros afectados se enteraron durante su viaje que aún debían dinero por su estancia, lo que complicó aún más su situación.
La agencia había ganado popularidad ofreciendo precios competitivos gracias a acuerdos directos con proveedores en los destinos turísticos. Sin embargo, las cosas empezaron a ir mal cuando comenzaron a surgir problemas con las reservas. Una mujer al frente del negocio alegó haber perdido su licencia operativa, lo cual dejó a muchos clientes desamparados justo antes de sus salidas programadas.
Una madre afectada relató cómo había contratado un viaje a Bali en diciembre pasado y esperaba salir el 2 de agosto. A medida que se acercaba la fecha, comenzó a solicitar información sobre sus billetes y fue informada dos días antes del vuelo que no podría viajar debido a la falta de licencia y pagos pendientes.
Las empresas asociadas también han confirmado que la agencia tiene cuentas impagas con ellas. Por ejemplo, una compañía especializada en safaris en Tanzania reveló tener una deuda cercana a 57.000 dólares, lo cual ha llevado a muchos viajeros a contactar directamente con estas empresas para verificar el estado de sus reservas.
A medida que más personas se sumaban al grupo afectado, comenzaron a organizarse mediante un grupo de WhatsApp donde comparten información y buscan asesoría legal conjunta. La mujer detrás de la agencia ha prometido resolver la situación y ha indicado que su abogado será quien gestione las comunicaciones futuras con los afectados.
Este tipo de estafas no son nuevas; hace unos años hubo un caso similar donde varias agencias fueron cerradas por prácticas fraudulentas similares en toda España. La confianza del consumidor es crucial en el sector turístico, especialmente después del impacto sufrido durante la pandemia.
Los afectados están ahora buscando formas legales para recuperar su dinero mientras esperan respuestas claras sobre el futuro inmediato respecto a sus vacaciones perdidas. Para aquellos interesados en reportar casos similares o buscar asistencia legal adicional pueden dirigirse directamente al sitio web oficial del Agència Catalana de Consum o contactar con organizaciones locales dedicadas al apoyo al consumidor.
