La Associació de Micropobles alerta sobre la parálisis administrativa en localidades pequeñas tras la llegada de 31 nuevos secretarios-interventores. La falta de personal podría agravar la situación ya crítica en estos municipios.
La reciente toma de posesión de 31 nuevos secretarios-interventores habilitados por el Estado ha generado preocupación entre los ayuntamientos más pequeños de Catalunya. La Associació de Micropobles ha denunciado que esta medida podría llevar a una parálisis en la gestión municipal, ya que muchos consistorios dependen de secretarios interinos que conocen a fondo las particularidades locales. Joan Solà, presidente de la asociación, enfatiza que «sin un secretario-interventor, los municipios no pueden funcionar adecuadamente». Esta figura es esencial para realizar trámites administrativos y convocar plenos, lo que pone en riesgo el funcionamiento diario de estas localidades.
El caso del municipio de Collsuspina es emblemático. Durante un año, este pequeño pueblo no pudo convocar plenos ordinarios debido a la falta de un secretario. Su alcaldesa, Laia Oller, explica que «vivimos principalmente de subvenciones y necesitamos al secretario para salir adelante». Sin embargo, con los nuevos nombramientos publicados el pasado 8 de agosto en el Boletín Oficial del Estado, se teme que los nuevos profesionales opten por ayuntamientos más grandes y atractivos.
La Generalitat ha reconocido el problema y está trabajando con las Diputaciones para crear bolsas de opositores que puedan cubrir estas vacantes. Sin embargo, Francesc Belver, director general de Administración Local, advierte que «no podemos ir contra la norma europea» que busca reducir la temporalidad en las plazas públicas. Esto significa que los nuevos habilitados no podrán ocupar vacantes donde ya hay interinos.
El temor se extiende entre los alcaldes y concejales: si estos nuevos secretarios deciden solicitar comisiones de servicio en lugares más grandes o abandonan sus puestos antes incluso de comenzar su labor efectiva, muchas localidades podrían quedar nuevamente sin una figura clave para su funcionamiento.
A lo largo del tiempo, Collsuspina ha intentado resolver esta problemática mediante diversas estrategias. Después de pasar años con un secretario interino y experimentar varios cambios en su personal administrativo, finalmente lograron compartir un secretario con Tavèrnoles. Sin embargo, ahora esa solución está amenazada por los recientes nombramientos.
La situación es crítica: actualmente faltan aproximadamente 900 profesionales habilitados para desempeñar funciones administrativas esenciales en Catalunya. De las 1.582 plazas disponibles para funcionarios con habilitación nacional, solo 632 están ocupadas, lo cual deja a muchos municipios vulnerables ante cualquier cambio administrativo.
A medida que avanza el mes y se concretan estos cambios administrativos, se espera una reunión urgente entre representantes municipales y la Generalitat para abordar esta crisis inminente. Los alcaldes han solicitado soluciones específicas adaptadas a cada localidad afectada por esta reestructuración administrativa.
Para aquellos interesados en seguir el desarrollo del tema o participar en futuras reuniones sobre administración local y sus desafíos actuales, se recomienda estar atentos a las convocatorias oficiales publicadas por la Generalitat.
