La presidenta de Junts, Mònica Sales, ha denunciado que el Govern ha empeorado la situación en Catalunya tras dos años de legislatura. Acusa a Salvador Illa de degradar servicios públicos y colapsar infraestructuras.
Junts per Catalunya ha lanzado un duro ataque contra el Govern del president Salvador Illa, acusándolo de haber llevado a Catalunya a una situación crítica tras dos años al mando. En un balance presentado por la presidenta del grupo parlamentario, Mònica Sales, se destacó que “el país está peor” y se enumeraron varios problemas que afectan directamente a los ciudadanos. Según Sales, la gestión del PSC ha resultado en una degradación significativa de los servicios públicos, un aumento en la carga fiscal para la clase media y un colapso generalizado de las infraestructuras. La líder posconvergente afirmó: “Se está cargando el país”.
Las críticas se centraron especialmente en el ámbito de la movilidad, donde Sales describió la situación como una “pesadilla diaria”. Hizo hincapié en que Rodalies, el sistema ferroviario catalán, se ha convertido en una “ruleta rusa”, mientras que las carreteras como la AP-7 sufren congestiones constantes. Esta percepción negativa sobre las infraestructuras no es nueva; durante los últimos años, diversas organizaciones han señalado problemas similares, lo que sugiere un patrón persistente en la gestión pública.
En cuanto a educación, Junts criticó al Departament d’Educació por su incapacidad para resolver problemas críticos que afectan a los estudiantes y docentes. Sales argumentó que las polémicas recientes han dejado a toda una generación con un futuro incierto debido a lo que calificó como “incompetencia gubernamental”. La falta de soluciones efectivas para mejorar el nivel educativo fue otro punto destacado por Junts.
A nivel habitacional, Junts espera cambios significativos tras un dictamen reciente del Consell de Garanties Estatutàries sobre políticas de vivienda. Este dictamen considera inconstitucional una ley propuesta por los Comuns junto al Govern para frenar compras especulativas. Según Sales, esto podría ser un “punto de inflexión” necesario para abordar las políticas fallidas actuales.
La seguridad también fue objeto de críticas severas; según Mònica Sales, hay una percepción creciente entre los ciudadanos sobre la impunidad con la que actúan los delincuentes. Esta situación ha generado preocupación entre los residentes y plantea interrogantes sobre cómo se están gestionando estos temas desde el Govern.
Aparte de estos puntos negativos, Junts también abordó cuestiones relacionadas con la financiación estatal hacia Catalunya. Sales responsabilizó al Govern por no defender adecuadamente los intereses catalanes ante Madrid y subrayó que muchos compromisos adquiridos han quedado sin cumplir.
En relación con futuras negociaciones sobre financiación autonómica programadas para septiembre, Junts aboga por establecer un “frente común” para exigir más recursos económicos para Catalunya. La formación política busca evitar lo que consideran migajas y demandar acuerdos más sustanciales.
A medida que se acercan nuevas sesiones parlamentarias y debates cruciales sobre educación y financiación autonómica, queda claro que Junts tiene intenciones firmes de cuestionar y desafiar las decisiones del actual Gobierno catalán. Los próximos meses serán decisivos para ver si estas críticas tienen eco entre los votantes o si resultan ser solo parte del juego político habitual.
