El Ministerio de Transportes ha aprobado una inversión de 17 millones de euros para reponer 70 kilómetros de cable en la línea R3, afectada por un aumento alarmante de robos. Esta medida busca mejorar el servicio ferroviario y reducir las interrupciones en el transporte público.
La red ferroviaria catalana enfrenta un grave problema con el robo de cobre, que ha alcanzado niveles récord en los últimos meses. Desde enero, la línea R3, que conecta L’Hospitalet con la Tor de Querol, ha sufrido 63 robos, lo que ha llevado al Ministerio de Transportes a aprobar una partida extraordinaria de 17 millones de euros para reemplazar 70 kilómetros de cable sustraído. El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, anunció esta medida durante su visita a Granollers, donde también informó sobre el avance del desdoblamiento entre Parets y la Garriga.
En comparación con años anteriores, este año se han registrado 152 asaltos en la red ferroviaria solo en el primer semestre, lo que representa el doble que en el mismo periodo del año anterior. Para poner esto en perspectiva, durante todo el año 2022 se registraron robos similares a los actuales en solo un mes. Este incremento no solo afecta a la infraestructura sino también a miles de usuarios que dependen del tren para sus desplazamientos diarios.
Santano destacó que las obras para desdoblar la línea R3 comenzaron en octubre del 2023 y se espera que estén finalizadas a principios del 2027. La inversión total para este proyecto asciende a 182 millones de euros, aunque inicialmente se había previsto un coste menor. La coincidencia con otras obras importantes ha generado retrasos significativos y complicaciones logísticas.
A pesar del impacto negativo del robo de cables, las autoridades están trabajando arduamente para mejorar las condiciones del servicio ferroviario. La consellera Sílvia Paneque enfatizó la importancia social y económica del plan Rodalies: “Estamos determinados a corregir este agravio que han sufrido miles de ciudadanos”, afirmó Paneque refiriéndose a las dificultades diarias enfrentadas por los viajeros debido a estas interrupciones.
Aparte del reemplazo del cable robado, Santano también mencionó otros proyectos relevantes como las obras en Montcada-Bifurcació, previstas para finalizar en diciembre. Estas incluyen reparaciones necesarias tras incidentes climáticos recientes y son parte integral del esfuerzo por modernizar y asegurar la infraestructura ferroviaria catalana.
A medida que avanza el año, se espera también la llegada de nuevos trenes fabricados por Alstom. Estos convoyes comenzarán su integración en Rodalies durante la próxima primavera tras recibir los permisos necesarios. En total se prevé incorporar 72 unidades, además de otros trenes regionales fabricados por CAF programados para mediados del próximo año.
Con estas iniciativas, el Gobierno busca no solo restaurar los servicios afectados por los robos sino también ofrecer un sistema más eficiente y seguro para todos los usuarios. Para aquellos interesados en utilizar la línea R3 o conocer más sobre las mejoras programadas, es recomendable estar atentos a los anuncios oficiales sobre fechas específicas y horarios actualizados.
