La formación independentista Alhora ha promovido una ILP para que Renfe deje de operar en Cataluña. La propuesta llega después del siniestro de Urda, en plena crisis de Rodalies.
El partido independentista Alhora ha impulsado una iniciativa legislativa popular (ILP) para que, por ley aprobada en el Parlament, Renfe deje de operar en Cataluña. La propuesta llega en plena polémica por el accidente ferroviario de Urda, en Toledo, que ha reabierto el debate sobre el traspaso de las competencias de Cercanías.
Según Vozpópuli, la formación, que ya no cuenta con Clara Ponsatí, propone que el servicio lo asuma FGC. El líder de Alhora, Jordi Graupera, atribuye el accidente al «sistema político español» y lo vincula a la inversión en el AVE.
«Tenemos que echar a España de Cataluña, y comenzaremos echando a Renfe».
Las declaraciones llegan después de meses complicados para Rodalies. Tras el accidente de Gelida a principios de año, en el que murió un maquinista joven, la red ha acumulado retrasos e incidencias. La situación se estabilizó en verano, pero los temporales de otoño y un paro de Semaf han vuelto a dejar a muchos viajeros sin tren, que ayer optaron por el autobús en un porcentaje cercano a un cuarto de los habituales.
El traspaso de Rodalies al Govern tenía en marcha sus últimos pasos. Una comisión mixta entre el Estado y la Generalitat ultimaba los detalles, y la asunción de la R1 estaba prevista para este mismo otoño. Ahora, según el análisis, el proceso queda más en duda que nunca.
El contrato programa firmado entre la Generalitat y Renfe fija las obligaciones de ambas partes hasta 2029, año en el que el Govern asumirá el control. Ese acuerdo ya había recibido críticas de sectores independentistas antes del accidente, que lo consideran insuficiente.
El diputado republicano Joan Puig, en un artículo publicado en El Punt Avui, recuerda que el «Estado español» acumula tres de los cinco accidentes más graves de Europa en los últimos 20 años, con más de 30 muertos. Puig sostiene que depender de esas infraestructuras tiene un coste y unos riesgos que, a su juicio, son demasiado altos.
La ILP de Alhora todavía debe cumplir los requisitos de recogida de firmas antes de llegar al Parlament. Mientras tanto, los usuarios de Rodalies deben consultar los avisos de Renfe y la Generalitat antes de viajar.



