El Ayuntamiento de Barcelona ha sancionado con 150.000 euros a la UTE Pedalem, concesionaria del Bicing, por incumplimientos en el mantenimiento de las bicicletas. El plan de mejora previsto supera los 5,8 millones de euros.
La empresa municipal BSM ha impuesto una sanción de 150.000 euros a la UTE Pedalem, la concesionaria que opera el servicio, por no cumplir los compromisos de disponibilidad y rapidez en el mantenimiento de las bicicletas. Los problemas con las baterías, la aplicación móvil, los frenos y la falta de revisiones son los que han motivado el castigo.
Fuentes municipales confirman que los mecanismos de penalización ya están activados. Paralelamente, el consistorio ha puesto en marcha un plan para que todo el Bicing sea 100% eléctrico a partir de el próximo verano, con una inversión de 5,8 millones de euros.
El plan contempla la compra y sustitución de 2.000 baterías, la renovación de componentes de frenos y la ampliación de los equipos de mantenimiento y logística. Además, se incorporarán 400 bicis nuevas a la flota de reserva para responder mejor cuando haya averías o picos de demanda.
Para el vecino de Barcelona, el cambio más visible será la progresiva retirada de bicicletas mecánicas en favor de las eléctricas, que hoy son 5.000 de un total de 8.000. El servicio cerró el ejercicio anterior con récords de uso, y el Ayuntamiento prevé que 2026 termine con 20,5 millones de desplazamientos, un máximo histórico que atribuye en buena parte al crecimiento de las bicis eléctricas, que se usan de media 16 veces en días laborables.
El contrato se adjudicó en 2019 a la UTE formada por CESPA-Serveo (Ferrovial) y la canadiense PBSC. Desde entonces la flota ha crecido de 7.000 a 8.000 bicicletas, con una electrificación que pasó de solo 300 unidades a las actuales. Los usuarios que detecten averías pueden comunicarlas a través de la aplicación del servicio.



