El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, asegura que el Ayuntamiento seguirá litigando para recuperar la tasa a los grandes operadores postales. El consistorio calcula unos tres millones de euros anuales.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, quiere volver a cobrar la tasa que grava a los grandes operadores postales por aparcar sus furgonetas de reparto en el espacio público. Lo dijo este miércoles en las jornadas retail de Comertia, celebradas en el CosmoCaixa.
La medida, conocida como tasa Amazon, entró en vigor en marzo de 2023. Antes, la Autoridad Catalana de la Competencia y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia la habían impugnado. Después llegó la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que declaró nulo el impuesto.
El Ayuntamiento no se ha dado por vencido. El Tribunal Supremo admitió a trámite, a principios de 2026, el recurso municipal contra esa sentencia. Collboni afirma que seguirá peleando en los tribunales.
"Estoy seguro de que podemos ganar"
Según los cálculos del consistorio, la tasa permitiría recaudar cerca de tres millones de euros al año, que se destinarían al comercio físico y de proximidad. Collboni la compara con el pago que hacen las empresas de agua, gas o electricidad por usar el subsuelo de la ciudad.
El alcalde considera que hay que fijarse en "los peces gordos" del sector, citando a Amazon, DHL y Seur, para que no se coman a los comercios medianos y pequeños. También reconoce que el Ayuntamiento lo ve como una batalla de "David contra Goliat".
"Hay comerciantes que tienen un negocio en la ciudad y que pagan sus impuestos, mientras que otros tienen la sede fiscal fuera del Estado y no contribuyen"
Desde el mundo del comercio, el presidente de Comertia, Ignasi Pietx, señala a las grandes plataformas como la principal amenaza para el comercio familiar. Pietx sostiene que no rechaza la tecnología, pero denuncia que el sector compite con reglas distintas y critica la burocracia que sufren los pequeños negocios.
Las jornadas se celebraron tras unos días de disturbios en el centro de Barcelona y saqueos en algunos comercios. Pietx condenó esos actos, pidió "toda la solidaridad" para los negocios afectados y reclamó a la administración "acciones contundentes" para evitar que se repitan.



