El PSC seguiría siendo la fuerza más votada en Cataluña según el barómetro del CEO, con entre 18 y 19 diputados. ERC consolidaría la segunda posición, mientras Junts y los Comuns perderían representación.
Sin Aliança Catalana en la papeleta, el reparto del voto catalán en las elecciones generales del 29 de noviembre se abre a un electorado que hasta ahora no tenía a dónde ir. Según recoge ABC, el barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO), publicado el 14 de octubre, sitúa al PSC como primera fuerza en Cataluña, aunque con menos apoyo que en 2023.
Los socialistas obtendrían el 29,6% de los votos y entre 18 y 19 diputados en el Congreso. Eso les permitiría mantener casi todos los escaños de 2023, pero perderían cerca de cinco puntos sobre el 34,5% de entonces.
Detrás aparece ERC, con el 19% y entre 10 y 11 diputados, frente a los siete de hace dos años. El sondeo le da también más margen sobre Junts dentro del independentismo con representación en Madrid.
En la derecha, Vox se acercaría mucho al PP. La formación de Santiago Abascal subiría hasta el 12,2% y entre cinco y seis diputados, cuando en 2023 logró dos. Los populares se quedarían en el 13,1% y entre seis y siete escaños, lo que deja la posibilidad de un empate en número de diputados.
Quienes más retrocederían serían Junts, con el 10,3% y entre cuatro y cinco escaños, y Sumar-Comuns, con el 6% y entre dos y tres diputados. La CUP aparecía con el 2,8% y Podemos con el 2,5%, sin escaños en ambos casos.
Conviene tener en cuenta que el trabajo de campo se hizo entre el 1 de septiembre y el 5 de octubre. Después, la CUP anunció que no concurriría al 29N, y Podemos optó por apoyar a ERC en Cataluña en lugar de presentar lista propia, así que el mapa real podría variar respecto al sondeo.



