El Consell aprueba el anteproyecto de la nueva Ley del Suelo, que permitirá aumentar hasta un 20% el número de viviendas y un 10% la edificabilidad en solares destinados a VPO. La norma inicia ahora su tramitación en Les Corts.
El Consell ha dado luz verde este viernes al anteproyecto de la nueva Ley del Suelo de la Generalitat Valenciana, un texto que sustituirá por completo al Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje (LOTUP). La norma, que ahora afronta su tramitación parlamentaria en Les Corts, donde podrá incorporar cambios, busca agilizar la gestión urbanística y facilitar la construcción de vivienda protegida, según ha explicado el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus.
Entre las medidas más destacadas, el texto permite incrementar el aprovechamiento de solares sin necesidad de modificar previamente el planeamiento. En parcelas sin edificar situadas en suelo urbano o urbanizable con ordenación pormenorizada, se podrá autorizar un aumento de hasta el 10% de la edificabilidad y de hasta el 20% del número máximo de viviendas, siempre que la promoción se destine íntegramente a vivienda protegida. Incluso se podrá elevar el número de viviendas sin aumentar la edificabilidad. Si el solar ya estaba reservado a VPO, la nueva edificabilidad deberá mantener ese régimen durante el periodo de protección; si no lo estaba, toda la edificabilidad residencial resultante quedará vinculada a ese destino.
La norma también crea un Plan de Acción Territorial (PAT) sectorial de vivienda protegida para atender necesidades que superen el ámbito de un solo municipio. Este plan podrá delimitar ámbitos que abarquen terrenos de varios municipios y fijar objetivos cuantitativos y temporales de producción de VPO. Cuando sea imprescindible disponer de suelo en los plazos previstos y no sea viable lograrlo mediante el planeamiento municipal, el PAT podrá clasificar y zonificar directamente terrenos, definir su ordenación pormenorizada y obtener el suelo por expropiación o reparcelación. Quedan excluidos los suelos no urbanizables protegidos por la legislación estatal o europea, así como los sometidos a protecciones sectoriales incompatibles con su transformación.
Otra de las herramientas son los planes especiales de iniciativa pública para vivienda protegida, que permiten a las administraciones crear y ordenar nuevos ámbitos residenciales. En ellos se reservará al menos el 50% de la edificabilidad residencial a vivienda de protección pública, aunque el propio plan podrá elevar ese porcentaje. Estos planes deberán justificar las infraestructuras y dotaciones necesarias, fijar plazos de ejecución y determinar costes y mecanismos para obtener los terrenos, con la expropiación como sistema preferente, sin excluir acuerdos con propietarios o reparcelación.
El texto incorpora además los proyectos habitacionales locales promovidos por la Generalitat, una figura que permite a la Administración implantar uso residencial protegido en solares vacantes de su propiedad o de su sector público instrumental cuando la calificación urbanística vigente no lo permita. Para ello será necesario el visto bueno del ayuntamiento correspondiente, mediante acuerdo de pleno aprobado por mayoría absoluta. Una vez aprobado, el proyecto conllevará la declaración de interés general y no requerirá licencia urbanística municipal. La ejecución y la posterior adjudicación de las viviendas podrán asumirlas directamente la conselleria competente en vivienda o la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVha).
La futura ley llega en un contexto de dificultad de acceso a la vivienda en la Comunitat Valenciana. Con esta norma, la Generalitat pretende movilizar suelo público y privado para ampliar el parque de vivienda protegida, tanto a corto como a largo plazo. El anteproyecto seguirá ahora su curso parlamentario, por lo que el texto final podría variar antes de su aprobación definitiva.


