La patronal Seopan estima que harán falta, como mínimo, 52.838 millones en la próxima década. Del total, 34.443 millones se destinarían a obra nueva y modernización.
La patronal de constructores y concesionarias de obra pública Seopan ha calculado que la inversión mínima necesaria en Catalunya durante los próximos diez años asciende a 52.838 millones de euros. Según publica elnacional.cat, el informe no repasa lo ya hecho, sino que detalla qué obras hay que modernizar, mantener o construir desde ahora. Parte de esa factura recaerá en el Gobierno español, en la Generalitat y, en algunos casos, en empresas concesionarias.
De esa cifra, 34.443 millones se irían a infraestructuras nuevas y a la modernización de las existentes, mientras que 18.395 millones se destinarían a mantenimiento y conservación. Dos tercios de este último bloque corresponden al agua, un ámbito que suele quedar fuera del debate público porque sus problemas se ven menos que los retrasos ferroviarios o los atascos.
El transporte concentra la partida más alta, con 21.973 millones. El ferrocarril absorbe 14.787 millones, con 5.359 millones para la Línea Orbital de Barcelona y 2.614 millones para actuaciones en la línea R9 de Rodalies. La ampliación de la línea L3 del metro, entre Zona Universitària y Sant Feliu de Llobregat, costaría 1.274 millones, y el túnel de Collserola, 900 millones.
En carreteras, el informe prevé 2.883 millones, de los que 1.064 millones corresponderían al Estado para las autovías A-7 y A-2. Para la AP-7, que en los últimos meses ha generado quejas por su estado, se reservan 162 millones para aumentar su capacidad. En puertos y aeropuertos la cifra asciende a 3.260 millones, con 730 millones para los accesos al puerto de Barcelona y 1.760 millones para la ampliación del aeropuerto de El Prat.
El capítulo hídrico necesita 9.530 millones. Dentro de él, 2.900 millones se destinarían a adaptar el saneamiento y la depuración a la nueva directiva europea, de los que 1.900 millones irían a las cuencas internas catalanas. Para depósitos de retención de aguas pluviales, conocidos como tanques de tormentas, el informe fija 698 millones, y para mejorar la red Ter-Llobregat, operada por Aigües Ter-Llobregat, otros 388 millones.
Para el lector de la provincia, las cifras se traducen en obras que llegarían a su día a día: menos cortes en Rodalies si se completan las actuaciones de la R9, un acceso más fluido al puerto y al aeropuerto, y redes de agua y depuración preparadas para las lluvias intensas. El documento fija el horizonte en diez años, pero no detalla un calendario anual de licitaciones ni reparte los fondos entre administraciones de forma cerrada.



