El Govern de ERC sancionó a la líder de Aliança Catalana por un debate televisivo en 2023. Los tribunales dan la razón a Orriols y anulan la multa de 10.001 euros.
La justicia ha anulado la multa de 10.001 euros que la Generalitat de Cataluña, entonces presidida por ERC, impuso a la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, por unas declaraciones en las que afirmaba que el Islam no es compatible con Occidente. La sanción se remonta a un debate televisivo emitido en 8TV en 2023, según ha podido saber El Confidencial.
Fuentes del partido independentista han celebrado la decisión judicial. "Ya vamos uno a cero. El Govern se pasó con Sílvia Orriols y lo ha pagado en los tribunales. Y esto seguirá", han declarado a este medio. Consideran que la sentencia es "una victoria en toda regla".
El expediente sancionador acusaba a Orriols de difundir un discurso de odio contra la comunidad musulmana. En aquel debate, la líder de AC sostuvo que "permitir la entrada masiva de inmigrantes musulmanes es un error que podemos pagar muy caro, porque básicamente los musulmanes no reconocen las democracias europeas ni nuestras leyes civiles. Ellos se rigen por una ley religiosa, que es la sharía".
Además, añadió que en Cataluña se habían permitido 300 mezquitas donde, según ella, se hacen "discursos fundamentalistas y radicales" y se segrega por sexo con discriminación de la mujer, con prédicas de "textos absolutamente misóginos, homófobos y antioccidentales".
La resolución judicial llega en un momento de debate en el Parlament de Cataluña, donde varios grupos planean modificar el reglamento de la cámara para incluir sanciones económicas por discursos de odio. Fuentes parlamentarias explican que el objetivo es "tener una seguridad jurídica para poder sancionar", ya que actualmente solo existe un código de conducta sin rango de ley.
Hasta ahora, el Parlament solo ha impuesto una sanción económica, al diputado de Junts Francesc Dalmases, y ha advertido a dos diputados de Vox sin multa. La reforma, que se tramitaría antes de fin de año, introduciría la posibilidad de sanción en el articulado, con rango de ley.
El presidente de la cámara, Josep Rull, ha mantenido contactos con los grupos para impulsar el cambio normativo. En febrero del año pasado rechazaba los cordones sanitarios contra la extrema derecha, pero este septiembre ha cambiado de opinión y quiere que el Parlament sea "un espacio donde la gente se respete".
Desde Aliança Catalana interpretan la maniobra como un ataque directo. "Esta maniobra es debido al temor que tiene Junts por el ascenso de Aliança Catalana. Es un ataque directo a Sílvia Orriols por tierra, mar y aire", señalan fuentes de la formación. Añaden que en la cámara se han vertido insultos contra su líder por parte de diputados de la CUP y de los comunes sin que hayan sido reprendidos, y acusan a Rull de ser "juez y parte".
Los aliancistas están convencidos de que cada nuevo cordón sanitario les beneficia electoralmente: "Cada vez que intentan realizar un nuevo cordón sanitario en torno a Aliança Catalana, subimos dos puntos en las encuestas. Nos están haciendo la campaña gratis".
La sentencia que anula la multa supone un revés para la Generalitat y refuerza la posición de Orriols, que ya anunció que recurriría cualquier sanción. El fallo judicial aún no es firme y cabe recurso ante instancias superiores.



