La Plataforma 2015 por el Acceso a la Vivienda convoca una acampada cubierta el 5 de noviembre en Barcelona para reclamar un cambio en la normativa sobre cédulas de habitabilidad.
Según publica idealista.com, la Plataforma 2015 por el Acceso a la Vivienda ha anunciado una acampada cubierta en Barcelona para el 5 de noviembre. Con ella reclama modificar la normativa catalana para que, en determinadas operaciones, la cédula de habitabilidad pueda sustituirse por una solicitud registrada acompañada de un certificado técnico favorable.
La entidad se presenta como una plataforma de constructores, profesionales inmobiliarios, propietarios y arrendatarios. Sostiene que el cambio ampliaría la oferta residencial, porque hay viviendas de segunda mano que considera aptas para habitar y que no salen al mercado al haber sido denegadas o archivadas sus solicitudes de cédula por la Administración.
La propuesta se centra en las cédulas de segunda ocupación, que afectan a viviendas usadas, y pide retocar los artículos 10 y 11 del Decreto 141/2012. El borrador conserva la numeración y las fechas en blanco, así que se trata de un texto que la plataforma quiere ver aprobado y no de una norma ya vigente.
Con ese texto, comprador y vendedor podrían acordar ante notario sustituir la cédula por la solicitud registrada y por un certificado de un técnico competente. Ese profesional tendría que acreditar que la vivienda reúne las condiciones para obtener la cédula. La entidad quiere extender el mismo mecanismo a la contratación de suministros, presentándolo ante las empresas suministradoras.
En cuanto al volumen, el correo de la plataforma cifra en 82.762 viviendas las afectadas, mientras que el burofax enviado al Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC) recoge 82.672, vinculadas a solicitudes denegadas o archivadas entre 2013 y 2025. La organización atribuye las decisiones a la Agencia de la Vivienda de Cataluña, pero no desglosa si las cifras corresponden a viviendas o a expedientes, ni cuántas están desocupadas. Por eso el dato no permite calcular cuántos pisos llegarían realmente al mercado.
Como contexto, la plataforma ha difundido una guía con las dificultades que arquitectos y propietarios describen para obtener estas cédulas. Entre ellas figuran las discrepancias entre el inmueble real y su documentación, y la dificultad para demostrar el uso residencial previo de algunos espacios. También se abordan los cambios de uso de locales a viviendas, donde pesa el planeamiento urbanístico. La Generalitat sostiene, según el reportaje citado por la plataforma, que aplica la norma junto con los ayuntamientos y cumple los plazos de resolución, aunque esa respuesta no se refiere al borrador que ahora se impulsa.
El burofax dirigido al COAC pide al colegio que se adhiera a la campaña y difunda la convocatoria entre sus colegiados. La documentación remitida no incluye ninguna aceptación del COAC. Según la organización, entre sus adherentes hay pequeños propietarios, arquitectos técnicos, abogados y otros profesionales inmobiliarios.
Para quien tenga una vivienda de segunda mano en Barcelona o en el resto de Cataluña, el cambio no es inmediato. Mientras la reforma no se apruebe, la cédula de segunda ocupación sigue siendo el documento exigible en las compraventas, y la movilización del 5 de noviembre servirá para presentar públicamente la reclamación.



