Vox llevará este martes a la comisión de Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona una proposición con medidas para los motoristas. El partido pide rebajar el impuesto de circulación y estudiar que las motos circulen por el arcén de la Ronda de Dalt en caso de atasco.
La capital catalana tiene más de 270.000 motos, según el Ayuntamiento de Barcelona, lo que equivale al 40% de los vehículos motorizados que circulan por la ciudad. Un informe municipal señala que entre 2020 y 2025 Barcelona perdió 18.000 coches y ganó 20.000 motocicletas.
Vox sostiene que la política de movilidad municipal ha dejado a un lado a este tipo de vehículo. El grupo municipal defenderá la proposición en la comisión de Movilidad, que se reúne este martes.
«Ha ido arrinconando a la moto», según la formación.
El texto pide al gobierno de Jaume Collboni que impulse el «Plan Barcelona, Ciudad Amiga de la Moto». Entre sus medidas figura elaborar un mapa de necesidades por barrios y aumentar las plazas de moto en calzada, manteniendo gratuitas las plazas en la calle.
En materia de seguridad, Vox plantea una auditoría de la red viaria con un mapa de puntos negros desde la perspectiva del motorista. El partido también propone estudiar que las motos puedan circular por el arcén derecho de la Ronda de Dalt y la Ronda Litoral cuando el tráfico esté colapsado.
Vox critica además que en Barcelona las motos no puedan usar el carril bus-taxi, a diferencia de otras ciudades. Según el partido, el Ayuntamiento lleva años intentando retirar las motos de las aceras, y la ordenanza de circulación, en vigor desde febrero de 2025, prohíbe aparcarlas en los accesos a escuelas y hospitales.
En el terreno fiscal, la formación pide rebajar el impuesto de circulación de las motos. Para ello propone reducir el coeficiente 2, el máximo que permite la ley estatal, hasta el mínimo legal. Si la comisión acepta la proposición, el gobierno municipal tendrá que estudiarla, aunque la iniciativa no implica por sí misma un cambio inmediato en las tasas de los motoristas.



