El cierre del cine Truffaut en Girona se prolongará indefinidamente mientras se resuelve un recurso judicial. El alcalde, Lluc Salellas, busca alternativas para su reapertura.
El cine Truffaut de Girona, conocido por ser el único espacio público que proyecta películas en versión original, cerró sus puertas el pasado 14 de julio y podría permanecer inactivo durante dos o tres meses. Esta situación se debe a un conflicto en la adjudicación de su gestión, que ha llevado al Col·lectiu de Crítics a presentar un recurso ante el Tribunal Català de Contractes del Sector Públic. El alcalde Lluc Salellas ha expresado su preocupación por esta crisis y ha admitido que no deseaba llegar a este desenlace. La adjudicación fue otorgada a la empresa Rambla del Art-Cambrils, pero no sin controversia; los concejales de Guanyem votaron en contra, argumentando que existían motivos suficientes para desistir del concurso.
Salellas ha declarado: “Lo que más me preocupa ahora mismo es poder reabrir el cine lo antes posible”. Sin embargo, reconoce que la resolución del tribunal puede tardar varios meses. Mientras tanto, el gobierno municipal está trabajando para garantizar un cierre digno para el Col·lectiu de Crítics, quienes han gestionado el cine durante 25 años. La situación actual es dolorosa tanto para los críticos como para los amantes del cine en Girona.
A pesar del cierre temporal, Salellas asegura que hay una voluntad política entre los principales grupos municipales para replantear el modelo de gestión del Truffaut. En este sentido, se firmó un decreto justo después de la votación sobre la adjudicación con el objetivo de estudiar alternativas viables. “Es esencial mantener este cine como un espacio público”, subrayó el alcalde.
La controversia comenzó cuando las instituciones locales y ciudadanos expresaron su preocupación por cómo la nueva gestión podría afectar elementos esenciales vinculados al servicio cinematográfico. Ante esto, Guanyem defendió que había razones suficientes para reconsiderar la adjudicación antes de proceder con ella. “Si alguien hubiera decidido iniciar algún tipo de demanda porque consideraba que no había interés general, habríamos tenido que asumir las consecuencias”, afirmó Salellas.
La comunidad cultural y cinéfila está atenta a cómo evolucionará esta situación. El Truffaut no solo es un lugar emblemático sino también un punto clave para la difusión cultural en Girona. Con una programación centrada en películas independientes y extranjeras, su cierre representa una pérdida significativa para los aficionados al séptimo arte.
A medida que se espera la decisión del tribunal sobre el recurso presentado por el Col·lectiu de Crítics, las autoridades locales están explorando diferentes modelos administrativos que podrían permitir una gestión más efectiva y acorde con las necesidades culturales de la ciudad. La intención es asegurar que este cine continúe siendo un referente cultural y social.
Los ciudadanos interesados pueden seguir las actualizaciones sobre esta situación a través del sitio web oficial del Ayuntamiento o mediante comunicados públicos donde se informará sobre cualquier avance relacionado con la reapertura del Truffaut.
