Barcelona se ha consolidado como una de las ciudades europeas más destacadas en la práctica deportiva, con un impresionante 42,3% de su población abonada a centros de fitness. Este dato, revelado por un estudio del Instituto Barcelona Esports (IBE) y ADECAFF, subraya el compromiso de los barceloneses con hábitos saludables y la importancia del deporte en la vida cotidiana.
Un ecosistema deportivo en crecimiento
El informe presentado recientemente destaca que la ciudad cuenta con 949 centros deportivos, de los cuales 929 están operativos. Esta cifra refleja no solo la madurez del sector, sino también su capacidad para adaptarse a las demandas cambiantes de la población. El mercado del fitness genera anualmente 476,3 millones de euros, lo que demuestra su relevancia económica.
A pesar de que los Centros Esportius Municipals (CEM) representan solo el 4,4% del total de centros, concentran el 27,5% de los abonados, superando los 201.000 usuarios. Estos centros son fundamentales para garantizar el acceso al deporte a todos los ciudadanos sin importar su nivel socioeconómico. Según David Escudé, regidor d’Esports: «Los datos reflejan no solo la potencia de nuestra red municipal sino también su papel esencial como proveedores de servicios deportivos».
AUGUST TARRAGÓ: “Estamos muy satisfechos porque comenzamos a tener datos fiables sobre todo el mercado”
Pese al predominio del sector privado que abarca el 95,6%% del total con 908 centros, es evidente que ambos sectores se complementan eficazmente. El presidente de ADECAFF, August Tarragó, expresó su satisfacción por contar ahora con datos precisos que permiten entender mejor el mercado y sus dinámicas.
Bajo esta premisa, entre 2020 y 2025 se han abierto 81 nuevos centros deportivos, impulsados por una creciente demanda post-pandemia relacionada con la salud y el bienestar. La diversidad en modelos comerciales es notable; el segmento boutique representa el 75,5%% del sector privado mientras que las cadenas internacionales continúan expandiéndose.
A pesar del crecimiento privado, los CEM siguen siendo cruciales para mantener un equilibrio territorial. Con tarifas accesibles y una oferta integral que incluye piscinas y espacios wellness en más del 97%% de sus instalaciones, estos centros aseguran que todos los ciudadanos tengan acceso a actividades deportivas.
A medida que Barcelona avanza hacia un futuro más saludable y activo, queda claro que su modelo deportivo es un referente internacional. La combinación entre una oferta pública robusta y un sector privado dinámico permite garantizar acceso universal al deporte y refuerza la cohesión social. En este sentido, Barcelona no solo está asistiendo a una eclosión deportiva sino también posicionándose como líder europeo en salud y calidad de vida.





