Impacto de la guerra en las exportaciones españolas
La actual situación de conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha generado un efecto dominó que afecta gravemente a la industria agrícola española, especialmente al sector de la alfalfa. En total, dos mil contenedores de este producto esencial se encuentran bloqueados en puertos intermedios, lo que representa una crisis sin precedentes para los productores locales.
Según Cristina Vendrell, presidenta de la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), España produce anualmente alrededor de un millón de kilos de alfalfa, con exportaciones significativas hacia países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar. Sin embargo, actualmente están detenidos 50 millones de esos productos debido a las restricciones impuestas por el conflicto. Esta situación ha llevado a que el sector acumule pérdidas estimadas en 15 millones de euros, derivadas principalmente de los recargos exigidos por las navieras.
A pesar del esfuerzo realizado por empresas como Venso, ubicada en Almacelles (Lleida), que tiene bloqueados 250 contenedores ya descargados en India, la incertidumbre persiste. “No sabemos cómo moverlos porque han declarado allí fin de destino”, explica Vendrell. La búsqueda de nuevas rutas hacia Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos se complica aún más debido a los altos costos asociados con el transporte marítimo bajo condiciones peligrosas.
A pesar del aumento del 47% en las exportaciones totales de forrajes deshidratados durante la campaña 2024/2025 comparado con el año anterior, muchas empresas están luchando por sobrevivir ante esta crisis logística. Hasta ahora, solo la Generalitat de Catalunya ha propuesto medidas para mitigar los costes asociados con las mercancías atrapadas en tránsito; sin embargo, estas iniciativas aún no se han concretado.
La AEFA ha instado al Ministerio de Agricultura y a otras comunidades autónomas como Aragón a considerar ayudas similares para ayudar a las empresas afectadas. “Estamos apurados; muchas empresas no van a poder aguantar estos costes”, concluye Vendrell. La situación es crítica y requiere atención inmediata para evitar un colapso mayor en un sector vital para la economía española.
