El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido posponer la compra del Centre de la Vila, un centro comercial que enfrenta serias dificultades económicas y estructurales. La decisión se produce tras una subasta fallida organizada por la empresa estatal Mercasa, que no logró atraer compradores interesados en el inmueble, cuyo costo estimado para su adquisición y reforma podría alcanzar los 40 millones de euros. El teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls, ha señalado que aunque no se descarta completamente la compra, existen “extraordinarias dificultades y riesgos” asociados a esta operación.
Deterioro y falta de interés en el inmueble
El Centre de la Vila, que originalmente fue valorado en 80 millones de euros, ha visto su precio caer drásticamente sin recibir ofertas adecuadas. Según Valls, el estado actual del centro es preocupante: solo hay 35 establecimientos abiertos de los 83 disponibles en sus 19.000 metros cuadrados. “A día de hoy, no vale 18 millones de euros”, afirmó el concejal durante una comparecencia ante la comisión municipal de economía.
A pesar del interés inicial por parte del consistorio, Valls enfatizó que cualquier inversión debe ser justificada económicamente. “No podemos pagar precios que no tocan”, advirtió. La situación del centro es crítica; su modelo comercial está desactualizado y requiere reformas significativas para adaptarse a las necesidades actuales.
La oposición ha intensificado sus críticas hacia el gobierno liderado por Jaume Collboni, instando a tomar decisiones rápidas para evitar que las instalaciones sigan deteriorándose. Tània Corrons, concejala de Barcelona en Comú (BComú), expresó su preocupación al afirmar que “las piezas centrales de un barrio no pueden quedar abandonadas hasta que sean rentables”. Joana Ortega, representante de Junts, sugirió alternativas como ceder el centro a Mercabarna para transformarlo en un espacio útil para la comunidad.
“No se puede dejar el futuro del Centre de la Vila en manos del Estado”, afirmó Ortega durante una reciente intervención.
A medida que las críticas aumentan, otros miembros del consejo también han manifestado su descontento con la gestión actual. Jordi Coronas (ERC) acusó a Mercasa de actuar como un fondo especulador al permitir que el centro se deteriorara sin buscar soluciones efectivas. Por otro lado, Víctor Martí (PP) urgió al consistorio a presentar una propuesta concreta para abordar este problema.
A pesar del panorama sombrío, Valls dejó abierta la posibilidad de encontrar un operador privado dispuesto a revitalizar el centro comercial. “No tenemos que renunciar a un privado; si tiene que ser el ayuntamiento quien lo asuma, debe costar lo menos posible”, concluyó. Sin embargo, también reconoció que cualquier decisión requerirá tiempo y análisis cuidadoso debido al alto costo asociado con las posibles reformas necesarias.
A medida que avanza este debate sobre el futuro del Centre de la Vila, queda claro que tanto los residentes como los líderes políticos están ansiosos por ver acciones concretas para revitalizar esta importante instalación comercial en medio del creciente deterioro urbano.
