El Ayuntamiento de Barcelona ha finalizado un proyecto que incrementa en 21 hectáreas las zonas verdes regadas con agua freática. La inversión de 22,8 millones de euros busca mejorar la sostenibilidad hídrica de la ciudad.
La ciudad condal da un paso significativo hacia la sostenibilidad hídrica con la finalización de las obras para ampliar su red de agua freática. Este proyecto, que ha requerido una inversión total de 22,8 millones de euros, permitirá aumentar en 21 hectáreas la superficie destinada a zonas verdes regadas con este recurso subterráneo. La iniciativa forma parte del Pla Endreça, diseñado para optimizar el uso del agua y adaptarse a los desafíos del cambio climático.
Aumento significativo en recursos hídricos
Con esta ampliación, Barcelona alcanzará un total de 186 hectáreas regadas con agua freática. Se estima que el sistema mejorado aumentará en un 20% la disponibilidad de este recurso, lo que se traduce en aproximadamente 50.000 metros cúbicos adicionales al año. Este volumen equivale a llenar cerca de 60 piscinas olímpicas, contribuyendo así a reducir el consumo de agua potable en servicios municipales como el riego y la limpieza urbana.
Monto invertido y beneficios ambientales
La inversión realizada no solo busca mejorar el abastecimiento hídrico, sino también garantizar una gestión más eficiente del ciclo del agua. El uso de aguas subterráneas es clave para aliviar la presión sobre los recursos hídricos convencionales y asegurar el riego continuo durante periodos críticos como sequías. Según datos históricos, iniciativas similares han demostrado ser efectivas; por ejemplo, ciudades como Melbourne han implementado sistemas análogos que han reducido su dependencia del agua potable hasta en un 30%.
Nuevas infraestructuras en Montjuïc
Los trabajos se han centrado especialmente en la montaña de Montjuïc, donde se han construido tres nuevos depósitos ubicados estratégicamente: en el Castell de Montjuïc, el Viver de Tres Pins, y los jardines de Joan Brossa. Esta zona ahora podrá utilizar hasta un66% del agua freática disponible para sus necesidades, distribuyéndose principalmente para el riego (80%), limpieza viaria (15%) y fuentes ornamentales (5%). Las conducciones recién instaladas conectan estos depósitos con otras áreas clave como Poble-sec y los alrededores del Palau Nacional.
Puesta en marcha y futuro sostenible
A medida que se completan estas obras, el alcalde Jaume Collboni ha enfatizado que este sistema no solo protege mejor las áreas verdes urbanas sino que también mejora el bienestar general de los ciudadanos al preservar los recursos hídricos naturales. Con una capacidad incrementada equivalente a unos 60 millones de litros anuales, este sistema está actualmente entrando en fase de pruebas antes del inicio definitivo.
Aparte del trabajo realizado en Montjuïc, desde 2024 se han llevado a cabo intervenciones adicionales por toda Barcelona para incrementar aún más el uso eficiente del agua freática. Estas incluyen mejoras significativas alrededor del Eixample–Joan Miró y otras áreas clave como Alfons el Magnànim y Palau Reial. Se espera que estas mejoras entren progresivamente en funcionamiento durante los meses venideros.
