Un incendio reavivado en Guimerà ha llevado al confinamiento de varias localidades en Lleida. Más de 250 bomberos trabajan para controlar las llamas que ya han arrasado 328 hectáreas.
La lucha contra el fuego se intensifica en Lleida tras el reavivamiento del incendio en Guimerà, que ha afectado a más de 328 hectáreas desde su inicio. A las 18:30 horas del jueves, las llamas comenzaron a propagarse nuevamente en campos de cereal no segados en Montornés de Segarra, lo que llevó a la activación inmediata de los servicios de emergencia. Los Bombers de la Generalitat han movilizado un total de 250 efectivos, distribuidos en 70 dotaciones, incluyendo camiones y helicópteros especializados.
El impacto del fuego ha sido significativo, con zonas naturales protegidas como Granyena sufriendo daños considerables. Según los informes iniciales, el área quemada incluye aproximadamente 269 hectáreas dentro del espacio natural protegido. La colaboración entre los bomberos y los agricultores locales ha sido crucial; muchos han utilizado sus tractores para crear cortafuegos y frenar la expansión del incendio. «Suerte tenemos de los payeses que están trabajando», destacó Georgina Procter, alcaldesa de Verdú.
A medida que la situación se complicaba, Protecció Civil decidió confinar a unas 21.000 personas en localidades cercanas como Mas Bondia, Verdú, Tàrrega y Vilagrassa. Este confinamiento fue levantado más tarde cuando se estabilizó el fuego alrededor de las 22:15 horas. Sin embargo, la carretera LV-2101 permanece cerrada por precaución mientras continúan las labores para asegurar la zona.
Dionís Oña, ex secretario general de UGT en Lleida y alcalde local, compartió su experiencia durante el confinamiento: «Estamos confinados unos 40 vecinos a unos tres kilómetros del fuego; los bomberos han estado remojando el terreno todo el día». Esta situación refleja una creciente preocupación por la seguridad pública ante incendios forestales cada vez más frecuentes debido al cambio climático.
Los esfuerzos por controlar este incendio son parte de una estrategia más amplia para combatir fuegos forestales en Cataluña. En años anteriores, como en 2023, se registraron incendios devastadores que arrasaron miles de hectáreas y causaron evacuaciones masivas. La respuesta rápida y coordinada entre diferentes organismos es vital para mitigar estos desastres.
Las autoridades locales han cerrado instalaciones públicas siguiendo recomendaciones preventivas mientras se evalúa el daño causado por el fuego. Rosa Perello, alcaldesa de Tàrrega, confirmó estas medidas como parte del protocolo habitual ante emergencias ambientales.
Para aquellos residentes afectados o interesados en seguir la evolución del incendio, se recomienda mantenerse informados a través de canales oficiales y evitar áreas cercanas al siniestro hasta nuevo aviso.
