Un verano complicado para los agricultores de Ponent
Las altas temperaturas que han azotado la región de Ponent en las últimas semanas han provocado un adelanto significativo en la campaña de siega y recolección del cereal. Esta situación ha encendido las alarmas entre los Agents Rurals, quienes advierten que, si no se producen lluvias pronto, la temporada de incendios agrícolas podría ser “muy complicada”. Llorenç Ricou, jefe del cuerpo en Lleida, ha señalado que aunque el avance en la cosecha puede resultar beneficioso al permitir finalizar los trabajos antes, también complica el control y prevención de incendios debido a la actividad agrícola extendida.
Ante este panorama, Ricou ha instado a los agricultores a priorizar la siega en campos cercanos a núcleos poblacionales. La recomendación es establecer franjas labradas y limpias de rastrojos alrededor de granjas y masías, con un mínimo de 100 a 200 metros. “La ciudadanía debe autoprotegerse”, enfatizó Ricou, sugiriendo que no se debe esperar ayuda externa si no se toman medidas preventivas adecuadas.
Los datos son alarmantes: desde enero hasta mayo se han registrado 42 incendios forestales en Ponent, un aumento considerable comparado con solo nueve incidentes durante el mismo periodo del año anterior. Este incremento se atribuye principalmente a condiciones climáticas adversas y prácticas agrícolas inadecuadas. Según Ricou, el año actual es atípico debido al inicio simultáneo de la campaña cerealista por todo Ponent.
Para hacer frente al creciente riesgo, los Agents Rurals ya están activados y planean reforzar sus dispositivos de vigilancia y control durante los días más críticos. Esto incluye mayor supervisión aérea mediante helicópteros y colaboración con Grupos Especiales de Prevención de Incendios Forestales (GEPIF). En este sentido, Ricou destacó que el cumplimiento normativo por parte de los agricultores ha mejorado notablemente; solo un 10% incumple las regulaciones establecidas.
En una nota relacionada, esta reunión marcó también el final del mandato de Llorenç Ricou como jefe regional. A partir del 10 de agosto asumirá su puesto Joan Baraut, quien cuenta con cuatro años de experiencia en el área. Este cambio representa una nueva etapa para el cuerpo encargado de velar por la seguridad ambiental y agrícola en Lleida.






