La nueva planta de potabilización, inaugurada el 1 de julio, permitirá a Sabadell tratar agua del subsuelo para consumo doméstico. Se estima que beneficiará a casi 7.000 hogares.
La ciudad de Sabadell ha dado un paso significativo hacia la autosuficiencia hídrica con la inauguración de su primera potabilizadora, ubicada en la Serra d’en Camaró, junto al ‘Club Tennis’. Esta instalación, que comenzó a operar el pasado 1 de julio, tiene como objetivo tratar agua freática del subsuelo sabadellense y destinarla al consumo doméstico. La planta es capaz de recuperar hasta 1.000 millones de litros anuales, lo que equivale al consumo total de aproximadamente 6.800 familias, representando alrededor del 10% del uso total de agua en la ciudad.
El agua que se procesará proviene de los pozos y minas cercanas al río Ripoll y el Parc Catalunya, recursos que anteriormente se utilizaban principalmente para el riego y mantenimiento del entorno natural. Tras ser tratada en la nueva estación, esta agua se incorporará a la red municipal con todas las garantías sanitarias necesarias.
La alcaldesa Marta Farrés destacó durante la inauguración que esta infraestructura representa un avance crucial hacia una mayor autonomía hídrica: “Nos hace más autosuficientes y resilientes ante el cambio climático”, afirmó. Este enfoque proactivo es parte del compromiso continuo de Sabadell por combinar recursos externos con fuentes propias regeneradas.
El presidente de Aigües Sabadell, Enric Blasco, también subrayó la importancia histórica del proyecto: “Este depósito nació para importar agua; ahora almacenaremos por primera vez agua producida aquí”, comentó. La planta cuenta con tecnología avanzada que incluye sistemas de filtración y ósmosis inversa para asegurar la calidad del agua tratada.
Con una inversión superior a 965.000 euros, financiados en parte por una subvención de la Agència Catalana de l’Aigua, este proyecto no solo busca mejorar el suministro local sino también reducir hasta un 20% la dependencia actual respecto a recursos externos como el sistema Ter-Llobregat. Esto podría mitigar futuros aumentos en los precios del agua comprada.
A pesar de estos avances significativos, las autoridades han asegurado que los ciudadanos no notarán cambios inmediatos en su suministro diario: “El ciudadano no notará de dónde viene el agua; llegará con los mismos estándares”, aseguró Farrés. Este nuevo modelo híbrido combina tanto el uso eficiente del agua regenerada como la incorporación estratégica del recurso freático.
Sabadell ya contaba con una red establecida para el uso de aguas regeneradas desde hace años, vinculada a la planta Sant Pau de Riu-sec, donde más de 200 usuarios se benefician actualmente. Con esta nueva potabilizadora se abre una segunda vía para aprovechar los recursos hídricos locales.
La combinación esperada entre aguas regeneradas y freáticas no solo diversificará las fuentes disponibles sino que también fortalecerá la capacidad municipal frente a episodios prolongados de sequía o escasez hídrica futura. Para aquellos interesados en conocer más sobre este avance o cómo afecta su suministro diario, pueden dirigirse al sitio web oficial del Ayuntamiento donde se publicarán actualizaciones sobre este importante desarrollo.
