Las obras comenzadas por el Ayuntamiento convertirán casi 3.000 m² en un nuevo parque, recuperando el antiguo trazado del torrent de Lligalbé. Se espera que finalicen en ocho meses.
El Ayuntamiento de Barcelona ha dado inicio a las obras de urbanización de un área situada entre los calles Lepant y Padilla, en el distrito de Horta-Guinardó. Este proyecto transformará un espacio de 2.995 m² en un nuevo parque que incluirá zonas verdes y áreas de descanso, además de recuperar el trazado histórico del antiguo torrent de Lligalbé.
Detalles del proyecto urbano
La intervención se inscribe dentro del Programa d’Espais de Proximitat i Interiors, con una duración estimada de ocho meses y un presupuesto total que asciende a 969.000 euros. La propuesta contempla la creación de un recorrido longitudinal que conectará el passatge de Sant Pere con el antiguo lecho del torrent, ofreciendo así una continuidad entre estos espacios.
Elementos patrimoniales y sostenibilidad
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la conservación de elementos patrimoniales significativos. Se mantendrá un muro de piedra que forma parte del legado histórico del camí de la Llegua, una antigua vía rural que data desde hace siglos. Además, se restaurará una piedra utilizada como punto de giro para carros, lo cual refleja la importancia histórica del lugar.
Zonas verdes y equipamiento urbano
El nuevo espacio contará con aproximadamente 1.450 m² dedicados a zonas verdes, donde se plantarán más de una treintena de nuevos árboles y otras especies vegetales como arbustos y gramíneas. También se habilitará un circuito para actividades deportivas al aire libre, junto con mobiliario urbano adecuado para fomentar la estancia y disfrute del entorno.
Tecnología moderna para iluminación
En cuanto a la iluminación, todo el sistema será implementado con tecnología LED, asegurando eficiencia energética y sostenibilidad. Se instalarán varios báculos lumínicos adaptados a las diferentes áreas del parque.
Afrontando desafíos climáticos
Este proyecto no solo busca embellecer el barrio sino también contribuir a la adaptación al cambio climático mediante soluciones sostenibles como rases y pozos para infiltración. Estas medidas son parte integral del enfoque municipal hacia la renaturalización urbana.
A lo largo del tiempo, Barcelona ha visto cómo sus espacios públicos evolucionan para adaptarse a las necesidades contemporáneas sin perder su esencia histórica. La recuperación del torrent Lligalbé es solo uno más entre muchos esfuerzos por revitalizar áreas urbanas mientras se preserva su patrimonio cultural.
