Durante el fin de semana previo a Sant Joan, cerca de 600.000 vehículos han salido del área metropolitana de Barcelona, superando las previsiones iniciales. Las autoridades anticipan un tráfico fragmentado en los próximos días.
Desde el mediodía del viernes hasta las tres de la tarde del sábado, aproximadamente 597.000 vehículos han dejado el área de Barcelona, lo que representa un 98% del total estimado de 610.000. Este éxodo se produce en el marco del fin de semana previo a la festividad de Sant Joan, una fecha tradicionalmente marcada por desplazamientos masivos hacia segundas residencias y zonas costeras.
Retenciones significativas en las principales vías
Las congestiones han sido notables, especialmente en la AP-7, donde se registraron retenciones que alcanzaron los 19 kilómetros. En dirección norte, entre Granollers y Mollet del Vallès, se reportaron congestiones de hasta diez kilómetros, mientras que en dirección sur, entre Castellví de Rosanes y Castellbisbal, las retenciones llegaron a los ocho kilómetros. Además, otros tramos como la C-32 en el Maresme y la C-35 también experimentaron demoras significativas.
Estrategia para gestionar el tráfico durante Sant Joan
El Servei Català de Trànsit (SCT) junto con los Mossos d’Esquadra han implementado un dispositivo especial para gestionar este aumento del tráfico. La festividad cae este año en miércoles, lo que ha llevado a prever un escenario de movilidad fragmentada. Se espera que los desplazamientos se distribuyan no solo durante este primer fin de semana sino también durante la verbena y el día festivo.
Aumento previsto para la verbena
De cara a la noche mágica del 23 de junio, Trànsit estima que saldrán alrededor de 490.000 vehículos, con un retorno concentrado al día siguiente. Para facilitar esta operación salida y minimizar problemas viales, se restringirá la circulación de camiones en la AP-7 entre las cinco y las diez de la tarde del martes y se limitará la velocidad a 80 km/hora en varias vías clave como la C-32 y B-23.
A medida que nos acercamos a estas fechas festivas, es fundamental recordar cómo cada año estas operaciones generan no solo inconvenientes viales sino también una oportunidad para disfrutar con familia y amigos. La planificación es clave para evitar sorpresas desagradables.
