Un comienzo desafortunado para el tren lanzadera
El primer tren lanzadera al aeropuerto, fabricado por Alstom y destinado a operar bajo la gestión de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC), ha sido víctima de actos vandálicos apenas dos días después de su llegada a Mataró. Este incidente ha generado preocupación entre las autoridades y los usuarios, quienes esperaban con ansias la entrada en funcionamiento de este nuevo servicio.
El tren fue trasladado a la playa de vías del taller de Renfe en Mataró el 17 de marzo. Sin embargo, solo 48 horas después, durante la noche del 19 de marzo, un grupo de grafiteros logró acceder al convoy. A pesar de que se había instalado un vinilo protector para salvaguardar la pintura original del tren, los atacantes lograron retirar parcialmente este film y pintaron sobre diversas partes del vehículo, incluyendo el vidrio delantero.
Este acto vandálico no solo es un golpe para la imagen del nuevo servicio ferroviario, sino que también ha provocado un retraso significativo en el inicio de las pruebas operativas. Las autoridades responsables han expresado su frustración ante esta situación, ya que el tren estaba programado para comenzar sus ensayos en la red ferroviaria muy pronto. La necesidad de reparar los daños causados por el vandalismo implica una reprogramación completa del cronograma establecido.
Este no es un caso aislado; hace poco más de un año, otro tren recién salido de la fábrica también sufrió actos similares en Mataró. La repetición de estos incidentes plantea interrogantes sobre las medidas adecuadas para proteger los nuevos vehículos y garantizar su integridad antes de ser puestos en servicio.
Las autoridades locales están considerando implementar nuevas estrategias para prevenir futuros actos vandálicos, incluyendo mayor vigilancia y campañas educativas sobre el respeto hacia el patrimonio público. Sin embargo, hasta que se tomen estas medidas efectivas, los nuevos trenes seguirán siendo vulnerables a este tipo de ataques.
