Un presupuesto que no satisface las expectativas
El Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya ha presentado su presupuesto para el año 2026, que asciende a 13.501,8 millones de euros. Sin embargo, se estima que el gasto real alcanzará los 17.250,1 millones, lo que representa un incremento del 21,7% respecto a lo inicialmente previsto. Este fenómeno recurrente ha dado lugar a lo que se conoce como el déficit crónico de la sanidad catalana.
A raíz de las negociaciones entre el PSC y ERC, se han destinado 250 millones de euros para reducir la brecha entre lo presupuestado y lo realmente gastado. Esto ha permitido disminuir el déficit proyectado de 3.748,3 millones a 3.498,3 millones. Esta medida es una de las principales innovaciones en el proyecto contable del Govern en materia sanitaria.
A pesar del aumento en términos absolutos, algunos críticos consideran que este incremento es insuficiente para abordar los problemas estructurales del sistema sanitario catalán. El portavoz de Junts, Jordi Fàbrega, ha calificado este ajuste como un mero “gasto de mantenimiento” y no una política transformadora.
El gasto sanitario por habitante también experimentará un aumento significativo: se prevé que alcance los 1.663 euros, lo que representa un incremento de 161 euros respecto al año anterior. La mayor parte del presupuesto está destinada a la atención especializada, con más de 8.651 millones de euros, mientras que la atención primaria recibirá 3.813 millones.
A pesar del compromiso declarado por Albert Dalmau para atender a los pacientes dentro de un plazo máximo de 48 horas, las listas de espera siguen siendo uno de los grandes retos del sistema sanitario catalán. Aunque se ha logrado estabilizar esta situación durante los últimos dos años, muchos ciudadanos continúan esperando meses para recibir atención médica adecuada.
Dalmau también enfatizó que estas cuentas forman parte del proceso más amplio de planificación sanitaria para los próximos 50 años en Cataluña. A medida que avanza la tramitación parlamentaria del presupuesto, queda por ver si estas medidas serán suficientes para satisfacer las crecientes demandas y necesidades sanitarias de la población catalana.
