En solo seis días, la ola de calor ha causado 39 muertes en Barcelona y su provincia. Las altas temperaturas han llevado a un incremento significativo en las atenciones médicas por problemas relacionados con el calor.
Las temperaturas extremas que han azotado Barcelona desde el pasado viernes han dejado un saldo trágico: 39 muertes atribuidas al calor en la capital catalana y su provincia. Este fenómeno climático ha coincidido con la festividad de Sant Joan, donde se registraron 13 fallecimientos el miércoles, lo que representa el día más letal de esta ola. La situación ha sido tan crítica que los equipos sanitarios han tenido que atender a más de 50 personas afectadas por el clima abrasador durante este periodo.
El Instituto de Salud Carlos III ha documentado un total de 49 muertes relacionadas con las altas temperaturas en toda Catalunya desde el inicio de la alerta, que se extendió del 19 al 24 de junio. Este incremento es parte de una tendencia preocupante; estudios previos indican que entre mayo y septiembre del año pasado, se produjeron aproximadamente 370 fallecimientos prematuros en Barcelona debido al calor, lo que representa un aumento del 57% respecto a 2024.
La Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB) destaca que los grupos más vulnerables son las personas mayores y aquellas que viven solas en viviendas mal adaptadas para soportar altas temperaturas. En este sentido, las mujeres mayores de 75 años son particularmente propensas a sufrir complicaciones graves durante episodios calurosos como el actual.
Durante esta ola, el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) ha intervenido en 52 casos relacionados con trastornos por calor solo en la región sanitaria de Barcelona. De estos incidentes, más del 50% requirieron ambulancias para trasladar a los pacientes a centros médicos. Además, se estima que alrededor de 264 personas fueron atendidas en toda Catalunya por afecciones vinculadas al clima extremo.
La situación es aún más alarmante si se considera que entre 2016 y 2025, aproximadamente 3.538 personas perdieron la vida en la capital debido a complicaciones derivadas del calor. Esta cifra pone de relieve la necesidad urgente de implementar medidas efectivas para proteger a los ciudadanos durante los meses más cálidos.
Los expertos advierten sobre la importancia del autocuidado y sugieren evitar salir durante las horas pico cuando las temperaturas son más elevadas. También recomiendan mantenerse hidratados y buscar refugio en lugares frescos siempre que sea posible.
A medida que avanzamos hacia el verano, es crucial estar atentos a las alertas meteorológicas y seguir las recomendaciones sanitarias para minimizar riesgos. La ola actual podría ser solo una muestra anticipada del impacto creciente del cambio climático sobre nuestra salud pública.
