La Guardia Urbana de Barcelona y los Mossos d'Esquadra firman un nuevo convenio que amplía las competencias de la policía local en la tramitación de denuncias y en la atención a las víctimas de violencia de género. El acuerdo llega con una caída global de la delincuencia superior al 16% en la ciudad.
La Guardia Urbana de Barcelona y los Mossos d'Esquadra han suscrito un nuevo convenio de colaboración que redefine el reparto de tareas entre ambos cuerpos. El texto, que se desplegará mediante protocolos operativos, busca adaptar la coordinación policial al aumento de la complejidad delictiva y a las nuevas demandas sociales en la ciudad.
Uno de los cambios más visibles afecta a la tramitación de denuncias. La Guardia Urbana asumirá un papel más activo en la recepción de denuncias por determinados hechos delictivos, que podrán presentarse en las oficinas de atención ciudadana del cuerpo. Además, se facilitará el intercambio de información entre ambos cuerpos para agilizar las investigaciones.
En el ámbito de la atención a las víctimas, el convenio amplía las competencias del Servicio de Atención a la Víctima (SAV) de la Guardia Urbana, especialmente en casos de violencia de género y violencia doméstica. Este servicio podrá participar en el seguimiento de las víctimas y, cuando se determine, asumir las medidas de protección policial. Estos servicios se integrarán en las unidades regionales de investigación especializadas para reforzar la coordinación con los Mossos d'Esquadra.
El acuerdo también regula el intercambio de información y el acceso mutuo a sistemas y bases de datos policiales, con garantías legales y de protección de datos. Incorpora el uso compartido de tecnologías y sistemas de videovigilancia, lo que permitirá a los Mossos d'Esquadra acceder al sistema municipal en situaciones de seguridad pública, emergencias o investigaciones.
La actualización del convenio consolida los órganos de coordinación existentes, como la Junta Local de Seguridad, el Consejo de Seguridad Urbana y los consejos de prevención de los distritos.
Los datos policiales del verano confirman una mejora de la seguridad en Barcelona. Los hechos delictivos conocidos han caído más de un 16% respecto al mismo periodo del año anterior. El descenso se concentra en los delitos contra el patrimonio, con una reducción del 23,9% en hurtos y del 18,9% en hechos vinculados a la multirreincidencia. En el transporte público, la delincuencia bajó un 40,7% gracias al refuerzo preventivo y operativo de los cuerpos policiales.
No obstante, algunos delitos han aumentado. Los robos con fuerza en establecimientos crecieron un 21%, al pasar de 248 casos en 2025 a 300 en 2026. Los robos con fuerza en el interior de vehículos subieron un 0,6%. Los detenidos por robo con fuerza en establecimientos también aumentaron un 28,6%, lo que refleja una respuesta policial más intensa.
En cuanto a las armas blancas, los incidentes cayeron un 20% y se intervinieron 1.722 armas, un 6% menos que el año anterior. Entre enero y agosto de 2026 se registraron 15 homicidios consumados en Barcelona, de los cuales 12 ya han sido resueltos por los Mossos. Cinco de estos casos están relacionados con armas de fuego y se enmarcan en conflictos de delincuencia organizada.
Las agresiones sexuales se mantienen en la misma cifra que el año anterior, con una tasa de resolución del 85,9%, idéntica a la de 2025.
El nuevo convenio se desarrollará a través de protocolos operativos que concretarán los procedimientos en las próximas semanas. Los vecinos de Barcelona podrán presentar determinadas denuncias en las oficinas de atención ciudadana de la Guardia Urbana, que ampliarán su capacidad de tramitación.



