El alcalde de Barcelona sostiene que la policía tenía indicios de las convocatorias días antes del sábado. El Ayuntamiento reclamará a los detenidos los daños al mobiliario urbano, valorados en 36.000 euros.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, asegura que los Mossos d'Esquadra ya tenían indicios de las convocatorias en redes sociales varios días antes de los disturbios del sábado. Por eso, según explica, se decidió retirar mobiliario urbano del centro para evitar daños mayores.
Collboni reconoce, en declaraciones a TVE y la Cadena Ser, que las fuerzas de seguridad se toparon con un «fenómeno desconocido». Aun así, defiende que las administraciones están preparadas por si se repiten episodios similares en el centro de la ciudad.
La investigación, según el propio alcalde, aportará información nueva que permitirá reforzar al Ayuntamiento ante futuras convocatorias. La policía ya ha pedido a las plataformas tecnológicas datos sobre los convocantes, y antes del sábado ya se había investigado a unas 300 personas posiblemente vinculadas.
Collboni atribuye los hechos a organizadores procedentes del «submundo de las redes sociales», con influencers que promueven discursos de odio y extremistas. Coincide así con la línea que sostienen los Mossos d'Esquadra sobre el origen de la convocatoria.
«Nadie puede creer» que estos hechos fueran promovidos por las izquierdas.
El alcalde describe los saqueos como vandalismo y violencia gratuita, alejados de cualquier reivindicación política. Sobre los comerciantes afectados, indica que el Ayuntamiento y la Generalitat de Cataluña les ayudarán si las aseguradoras no cubren los daños.
El consistorio se personará para reclamar los destrozos del mobiliario urbano, valorados inicialmente en 36.000 euros. Lo deberán pagar los detenidos mayores de edad o, si son menores de 18 años, sus progenitores.



