Collboni asegura que la policía detectó la convocatoria días antes de los disturbios del sábado. Los incidentes dejaron 128 detenidos y 23 establecimientos dañados.
Barcelona se prepara para posibles nuevas movilizaciones tras los disturbios y saqueos que sacudieron el centro de la ciudad el sábado. Algunas de ellas ya circulan para el sábado 31 de octubre, según ha explicado el alcalde, Jaume Collboni, en declaraciones de este lunes.
Según el alcalde, los cuerpos policiales habían detectado la convocatoria días antes de que derivara en incidentes. Como medida preventiva, se retiraron contenedores y otros elementos del mobiliario urbano. Los Mossos d'Esquadra reconocen, no obstante, que les sorprendió el nivel de violencia de grupos dispersos y sin una estructura aparente.
Collboni describe lo ocurrido como una violencia sin sentido y niega que pueda considerarse una protesta convencional.
«Violencia gratuita»
La investigación se centra ahora en las redes sociales. La policía quiere saber cómo se originó y se difundió la convocatoria, especialmente en TikTok, y ya ha pedido información a las plataformas para identificar a sus impulsores. Antes de los incidentes, ya se habían recopilado datos de cientos de perfiles potencialmente vinculados a la movilización.
El alcalde también ha rechazado la afirmación del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que había apuntado a una relación con sectores de la izquierda. Collboni sostiene que todavía hay que determinar quién impulsó realmente las convocatorias.
Los disturbios terminaron con 128 detenidos, de los que 72 son menores de edad, y al menos 23 establecimientos vandalizados o saqueados. También resultaron heridos varios agentes.
El Ayuntamiento de Barcelona calcula en unos 36.000 euros los daños al mobiliario público. El consistorio reclamará esa cantidad a los responsables identificados y, en el caso de los menores, la reclamación podrá dirigirse a sus padres o tutores.
«No habrá impunidad»
Collboni se reunirá este lunes con representantes del sector comercial para tratar los desperfectos y las posibles ayudas. La Generalitat y el Ayuntamiento han anunciado apoyo en las reclamaciones y, si hace falta, ayudas para los daños que no cubran los seguros.
Las entidades comerciales piden más prevención. Barcelona Oberta reclama un canal directo entre los Mossos y los establecimientos ante futuras convocatorias, mientras que el Gremi de Restauració cuestiona la dimensión del dispositivo desplegado el sábado. Este gremio denuncia además que no fue convocado inicialmente a la reunión con el alcalde, pese a haber criticado la respuesta policial.
Con la investigación abierta, los Mossos deberán determinar quién promovió la convocatoria y cómo se extendió entre cientos de jóvenes.



