Los Mossos d'Esquadra pedirán una autorización judicial urgente para identificar a los responsables de la convocatoria que acabó en saqueos en Barcelona. Hubo 130 detenidos, 74 de ellos menores de edad.
La convocatoria que derivó en pillaje en el centro de Barcelona se difundió durante días en TikTok, a través de una veintena de grupos que compartían el lema Blocus. Según la consejera de Interior, Núria Parlon, los Mossos d'Esquadra pedirán una autorización judicial urgente para rastrear esas redes y saber quién está detrás.
Las plataformas no entregan sus servidores ni los mensajes privados sin orden judicial. Con esa autorización, los investigadores podrán pedir datos básicos de registro, como el nombre de usuario, el correo electrónico, los teléfonos asociados y las direcciones IP, además de información sobre perfiles o grupos concretos.
La protesta se presentaba como una defensa de la educación pública, pero acabó en saqueos de tiendas de informática, joyería y ropa, y en incendios de contenedores. Algunos de los productos robados aparecieron después a la venta en plataformas de segunda mano. Decenas de clientes de una cadena de grandes almacenes tuvieron que permanecer encerrados durante horas.
La policía catalana desplegó más de 500 agentes, pero no logró contener a los alborotadores, que llegaron a reunir a unas 600 personas. El balance del sábado fue de 130 detenidos, de los que 74 eran menores de edad. La comisaria jefe, Sílvia Catà, explicó que la mayoría vive en Cataluña y que no llegó de otros territorios.
«La violencia gratuita», según la consejera de Interior, Núria Parlon, que también respaldaron el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
Ante la sospecha de un ataque híbrido de una potencia extranjera en vísperas de las elecciones, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, señaló que por ahora no hay indicios de ello, aunque admitió que en procesos electorales recientes en Europa «ha habido injerencias». La investigación de los Mossos sigue abierta.
Para prevenir nuevos disturbios, el centro de coordinación operativa se activó en Egara, el cuartel general de los Mossos en Sabadell. Aparecieron nuevas convocatorias de Blocus para Gerona y Granollers, donde la policía desplegó efectivos, pero no hubo incidentes.
El temor ahora es que las algaradas se repitan el próximo 31 de octubre, de nuevo en la capital catalana. Para el vecino de Barcelona, la incógnita es si la respuesta judicial llegará a tiempo para identificar a los promotores antes de esa fecha.



