La Sindicatura de Greuges considera adecuada la actuación municipal en un piso okupado del Poble-sec, aunque pide al Ayuntamiento contactar con el propietario.
Una queja presentada en junio ante la Sindicatura de Greuges pone el foco en un edificio del Poble-sec, en Barcelona, donde uno de los pisos lleva varios años ocupado de forma ilegal. La denunciante describe un portal deteriorado: la puerta de acceso a la finca lleva más de cinco años rota y las paredes están llenas de grafitis.
Según la vecina, la situación ha derivado en varias intervenciones policiales por peleas. Dice haber encontrado en repetidas ocasiones a personas durmiendo en la escalera y consumiendo drogas, y relata que los bomberos han tenido que acudir por manipulaciones indebidas del agua en la comunidad.
Los gastos derivados de ese uso indebido del piso los han asumido los demás propietarios. La vecina lamenta además que en la mayoría de viviendas residan personas mayores que temen represalias si se pronuncian.
El Ayuntamiento de Barcelona explica que la Guardia Urbana trabaja en el caso desde mediados de 2025, cuando una patrulla alertó de la situación a medianoche. Desde entonces, la policía local ha visitado el inmueble para identificar a los ocupantes y valorar posibles situaciones de infravivienda, y ha reforzado la presencia de agentes uniformados en la zona.
La Sindicatura de Greuges, en una resolución publicada hace poco, considera que la actuación municipal ha sido adecuada. Sin embargo, recuerda el marco legal de la situación:
«Recuperar la posesión del piso corresponde a su propietario y requiere, en general, un procedimiento judicial que suele ser largo».
Por ese motivo, el organismo recomienda al Ayuntamiento que identifique y contacte con la propiedad, que le informe de cómo afecta la ocupación a los vecinos y que la inste a emprender acciones legales. También pide a la policía que mantenga la vigilancia en la zona.



